Economía

Corrupción, el principal obstáculo para las inversiones

“El gran elefante en esta cuestión es la corrupción. Los negocios se hacen donde hay confianza y aquí no hay confianza”, disparó Paul Ahlmstrom

Buenos Aires, 2 de setiembre.(caraycecaonline) La Argentina es un país que genera emprendedores con ideas, pero que tiene problemas para financiarlos. Por eso, el rol de los fondos de inversión (también llamados venture capital funds) que inyectan dinero a empresas que recién empiezan es fundamental. “El gran elefante en esta cuestión es la corrupción. Los negocios se hacen donde hay confianza y aquí no hay confianza”, disparó Paul Ahlmstrom, del fondo Alta Ventures, que invierte en la región (aquí apostó por Technisys, que trabaja en soluciones para bancos).

El ejecutivo fue parte de un panel junto con los locales Nicolás Szesaky (que fue del equipo inversor de Mercado Libre), Francisco Alvarez Demalde (Riverwood, que invirtió en Globant y Netshoes) y el brasileño Humberto Matsuda (Performa Investimentos).

El estadounidense Ahlmstrom tuvo las definiciones que más impactaron en la audiencia, compuesta por cientos de emprendedores, que lo escucharon en el auditorio del Banco Ciudad. “Cuando invertimos en una empresa, llevamos la sede legal a Delaware (en Estados Unidos), porque no podemos confiar en las leyes locales”, señaló.

“Los controles al tipo de cambio son un dolor de cuello (N. de R: Es una expresión estadounidense referida a algo que molesta mucho). No podemos hacer una inversión denominada en pesos argentinos. Nuestros inversores no quieren hacer eso. Es imposible”, profundizó Ahlmstron frente a una consulta de Clarín. “La corrupción causa pobreza, y nuestros inversores no aceptan corrupción y fraude. Podemos perder plata, pero no queremos pasar vergüenza por quedar pegados un caso de corrupción”, se explayó.

Szesaky dijo que la primera ola de inversiones en Internet (en los 90) encontró a la Argentina preparada porque “en ese momento, la economía era más abierta, los argentinos que vivían afuera se venían a vivir al país”. “Lo que pasó en Buenos Aires en ese momento, fue lo que pasó en San Pablo en los últimos 7 años, fue vista como positiva por los inversores”, agregó.

Ahlmstrom (que tiene oficinas en México) contó que le pidieron al número uno de Technysis –en la que invirtieron– que se mudara a San Francisco para desarrollar la empresa. “Dependemos del imperio de la ley. En algunos países latinoamericanos, el imperio de la ley no aplica necesariamente. A veces, no conocemos las reglas y nos lastima”, justificó. (www.caraycecaonline.com.ar)

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