Editoriales

La soledad de los campos de algodón chaqueños

La muerte por desnutrición de Oscar Sánchez, un niño de 14 años y 11 kilos de peso puso al descubierto un gobierno incapaz de atender ni la salud de los más pobres. Sánchez fue la sexta víctima de este flagelo en el año, de acuerdo a organizaciones no gubernamentales, en la provincia donde según el Indec no hay desocupación y sólo un 1, 4 por ciento de la población es indigente.(por Jorge Avila)

Buenos Aires, 12 de setiembre.(caraycecaonline) El último test electoral antes de las presidenciales del 25 de octubre, el del pruóximo domingo en la provincia del Chaco, viene envuelto en un clima político enrarecido. Sin duda, el escenario se ha modificado drásticamente desde las ya lejanas PASO de mayo en ese distrito, donde el kirchnerismo fue favorecido, en parte por la todavía incipiente consolidación de una alianza opositora, y también, por el desembozado ejercicio clientelar que caracteriza las administraciones chaqueñas.
La provincia de «Coqui» Capitanich, candidato a intendente de Resistencia, se ha transformado en una instancia clave donde el oficialismo llega en condiciones deplorables. tras el fraude  tucumano, donde todavía se están verificando votos, mientras el candidato y ex ministro de Salud, Juan Manzur sigue dando explicaciones sobre quema de urnas, uso de fondos para reparto de comida, coacción sobre fiscales y autoridades de mesa. Tanto es así  que  luego de no haber podido entrar a la Casa Rosada, la Justicia determinó que no se proclame ganador hasta resolver la instancia judicial. Por su parte el candidato del Acuerdo para el Bicentenario, José Cano, retiró a los representantes del frente opositor, ante las oscuras maniobras de la Junta Electoral, cuyos miembros denunciados tienen pedido de captura, y la impugnación de las elecciones con un nuevo llamado conjunto con las generales de octubre, surge cada vez con mayor firmeza.
La muerte por desnutrición de Oscar Sánchez, un niño de 14 años y 11 kilos de peso puso al descubierto un gobierno incapaz de atender ni la salud de los más pobres. Sánchez fue la sexta víctima de este flagelo en el año, de acuerdo a organizaciones no gubernamentales, en la provincia donde según el Indec no hay desocupación y sólo un 1, 4 por ciento de la población es indigente. El  Chaco, en realidad, hace tiempo que está alejado de los proyectos políticos. Su producción principal, el algodón, sufrió un sostenido retroceso desde mediados de los 60, y las industrias y producciones alternativas, jamás compensaron la pérdida de esta cotizada materia prima, que había encontrado en el clima tropical y las tierras chaqueñas, el lugar más propicio para su crecimiento. Sin embargo, las políticas económicas de los sucesivos gobiernos, fueron incapaces de compatibilizar el ingreso de las fibras importadas con un régimen de exportación adecuado para mantener el importante complejo agroindustrial algodonero. Similar a lo ocurrido en el siglo pasado con los británicos de «La Forestal» que usufructuaron el quebracho chaqueño y del norte de Santa Fé, dejando tras su retirada, tierras yermas y una pobreza estructural que nunca fue  revertida.
En soledad, los chaqueños siguen sumidos en la desgracia e indiferencia de los gobiernos de turno, sin planes educativos  integrales para una comunidad multiétnica, sin programas de salud para un Estado en crisis, sin  agua potable para la mitad de su población, un servicio eléctrico  insuficiente en manos de corruptos, y graves limitaciones del acceso a una alimentación adecuada, que reflejan las cifras de mortalidad infantíl, epidemias y desnutrición, cuyos índices  se encuentran entre las más altos del país.
La tragedia de Chaco, sumado al escándalo de Tucumán, ponen en primer plano la necesidad de encontrar soluciones que van más allá de una campaña electoral, e impliquen un compromiso de todo el espacio opositor para elaborar políticas de Estado que permitan superar las crecientes penurias. La candidata de «Vamos Chaco», Aída Ayala, enfrenta un desfío crucial ante el kirchnerista Domingo Peppo, pero ya ha demostrado contar con reflejos para revertir las cifras de mayo, y ahora cuenta con un sólido respaldo de Macri, Massa y Stolbizer, además de mostrar un proyecto serio y prudente para la provincia, que en los cálculos del gobierno ya se cuenta como propia.
Sin embargo, el desdén presidencial persiste. En sus cadenas oficiales la solidadaridad esa con los migrantes sirios y hasta lloró la muerte del niño Aylan Kurdsii en una playa turca, pero calla las recurrentes tragedias de los chicos del Chacou. Si sumamos los horrores que hace Capitanich, quizá puedan obrar como un reactivo para el electorado chaqueño.
La campaña electoral nacional apuntará durante la semana allí, mientras se enrarece el clima político con los aportes de, Lula da Silva.  El prófugo ex presidente brasileño  consideró oportuno venir a apoyar al candidato kirchnerista mientras en Brasíl estalla la crisis en la extensa gestión del PT, preñada de corrupción y  clientelismo. Que coincidencia. Flaco favor para Daniel Scioli, que también contará con el renovado «apoyo» del cuestionado boliviano Evo Morales,  en una inminente visita. A falta de mejores perspectivas, el oficialismo se dedica a la diatriba. Como ocurrió en su momento con Enrique Olivera, quien supuestamente ocultaba en Suiza una fortuna proveniente de turbios negociados durante el gobierno de la Alianza, y Francisco De Narváez, «traficante» de efedrina durante la campaña que lo llevó al triunfo sobre Néstor Kirchner en las legislativas de 2009, ahora los referentes del gobierno se bañan en agua bendita ante supuestas negociaciones incompatibles del candidato macrista Fernando Niembro. Ciertamente, el gobierno porteño no parece haber sido demasiado prolijo en el manejo de los contratos con la empresa del periodista, pero será la Justicia como en los otros casos mencionados, quien tenga la última palabra. Mientras tanto, el avance de la cuestión solo es atribuíble al crecimiento electoral de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos  Aires, donde «La morsa» espera agazapado resistiendo citaciones judiciales y el creciente rechazo del peronismo a través de intendentes, sumados ahora a un sindicalismo llamado a jugar un rol decisivo en las definición de los comicios.(www.caraycecaonline.com.ar)