Política

Bonadio, el juez que inquieta al kirchnerismo

El magistrado cree que será inevitable llamar a los Kirchner a indagatoria. Es criticado por sus vínculos con la política. Utiliza armas.

Buenos Aires, 29 de noviembre.(caraycecaonline) El juez Claudio Bonadio acumula cada vez más investigaciones judiciales sobre los más importantes funcionarios de la Argentina. Con resultados y desempeños diversos, lidera o lideró causas que involucraban o involucran a la Presidenta; al vice; al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; al ministro de Salud Daniel Gollán; al presidente del Banco Central; al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; y al titular del PAMI, Luciano Di César. El listado es incompleto.
Bonadio es el juez que más inquieta al poder K, ya en retirada. Fue él quien instruyó la investigación del caso Hotesur, un expediente en el que intentó determinar si los hoteles presidenciales se usaron para lavar dinero de la corrupción. Acumuló tal cantidad de pruebas que llegó a la conclusión de que sería inevitable llamar a indagatoria a varios de los Kirchner y sus socios.
Por presión oficial, fue apartado de ese expediente en tiempo récord, por dos miembros de la sala 1 de la Cámara Federal, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler. En aquellos días Bonadio sintió un vacío: parte de sus colegas de tribunales mantuvieron silencio. Aun así, siguió impulsando causas contra el poder. Al día siguiente de ser removido del caso Hotesur, allanó el Ministerio de Planificación Federal; YPF y Enargas.
El juzgado Nacional en lo Criminal y Correcional Número 11, en el que Bonadio asumió el 1 de mayo de 1994, analiza por estas horas alrededor de 200 mil correos electrónicos de los principales funcionarios de esos entes, todos vinculados a la compra de gas. Sobre todo los del principal asesor de De Vido, Roberto Baratta. El caso salpica, dijeron fuentes judiciales, al hoy empresario y ex ministro del Gobierno de Carlos Menem, Roberto Dromi.
Bonadio también lidera la instrucción que intenta determinar si el presidente del Banco Central, encabezado por Alejandro Vanoli, cometió el delito de administración fraudulenta al vender a un precio demasiado bajo el llamado “dólar futuro”, garantizando así un negocio seguro a sus compradores, debido a que podrían obtener 5 dólares de ganancia si vendían esas divisas en otros mercados. La operatoria es legal pero Bonadio detectó que unos 8 mil millones de dólares que se vendieron mediante esas maniobras fueron comprados por sociedades “nuevas” que empezaron a invertir en esa bicicleta financiera en septiembre. ¿De quienes son? Esa causa acaba de empezar.
El 20 de noviembre, dos días antes del balotaje, Bonadio procesó al titular del PAMI, Luciano Di César, quien había sido denunciado por haber usado alrededor de 2.300 millones de pesos de la obra social de los jubilados para comprar letras del Tesoro Nacional: financió así gastos del Gobierno, pero quitándole fondos a un ente que los necesita.
Después de las elecciones, el juez le tomó declaración indagatoria al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, al de Salud, Daniel Gollán, y a su antecesor, Juan Manzur. Todos imputados en el “caso Qunita”. Bonadio y la denunciante Graciela Ocaña detectaron que el Gobierno paga por el kit alrededor de 7.900 pesos. Si lo mismo se compra en un comercio privado sale 4.000 pesos. El “Plan Qunita” le costará al Estado 1.300 millones de pesos. Clarín pudo saber por fuentes judiciales que Gollán y Manzur, sería procesados pronto.
En el 2014, Bonadio elevó a juicio oral una causa en la que se acusaba a Amado Boudou de truchar papeles de uno de sus autos.
Pero el caso que más problemas le trajo al poder, y a él mismo, fue Hotesur. La Presidenta lo criticó y denunció usando la cadena nacional. También le ordenó al viceministro de Justicia, Julián Álvarez, que intente destituir a Bonadio en el Consejo de la Magistratura. Falló. Ahora será el propio Bonadio el que pedirá una declaración indagatoria a ese funcionario en otro caso (ver aparte).
“Es un juez pistolero”, describió Cristina a Bonadio, haciendo alusión a que le gustan las armas.
Bonadio respondió: “Soy cazador, instructor de tiro, practico un deporte”.
En el medio de la investigación por Hotesur, le rebajaron el sueldo, lo denunciaron y fue amenazado de muerte con un texto anónimo, que además adelantaba que uno de sus hijos aparecería comprometido en una causa por narcotráfico.
Después de eso, Mariano Bonadio, hijo del juez, fue denunciado por el diputado ultra K Marcelo Fuentes: lo acusó de lavar dinero a través de un estudio de música.
Sus críticos dicen que tiene vínculos con la política y que llegó a su cargo gracias a Menem, lo cual no descalifica sus investigaciones.
Le gustan las armas. Tiene unas 10 pistolas Glock. Alguna vez mató a un delincuente, en defensa propia. No tiene custodia. Sabe disparar.(www.caraycecaonline.com.ar)