Economía El nuevo Gobierno

Frenan las dos mega-represas en Santa Cruz y revisan cientos de licitaciones de obra pública

El presidente Mauricio Macri, ayer, en la Casa Rosada, con un grupo de sobrevivientes del Holocausto.

El Gobierno frenó el envío de fondos para numerosos proyectos hasta finalizar una auditoría sobre los contratos que selló el kirchnerismo. Deudas hasta por el árbol de Navidad de Casa de Gobierno.

Buenos Aires, 26 de enero.(caraycecaonline) El Gobierno emprendió otra exhaustiva auditoría sobre la gestión kirchnerista: examinará cientos de licitaciones de obra pública que puso en marcha Cristina Kirchner. Quedarán bajo la lupa los contratos de varios millones de dólares, como las represas de Santa Cruz, aunque también otros menos onerosos pero bien simbólicos, como la construcción de rutas con extraños movimientos financieros, según  testimonio de varios ministros.

Recién esta semana, casi un mes y medio después del desembarco en la Casa Rosada, el Gobierno pondrá en marcha el ambicioso plan de infraestructura con el que Mauricio Macri quiere quedar en la historia. «Ahora vamos a terminar las obras que frenó Cristina en octubre. Empezamos esta semana a liberar fondos para obras públicas, pero de a poco, porque la situación financiera es delicada», se sinceraron ayer cerca de Frigerio. Esta novedad será clave cuando el ministro reciba mañana a los gobernadores peronistas, que ya expresaron su malestar con el Presidente por la parálisis de la obra pública y los desajustes en el reparto de la coparticipación.

Por ejemplo, estudian el destino de las faraónicas represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic -en manos de empresas chinas-, que costarán 4700 millones de dólares.

«Encontramos un Estado paralizado, sin procesos ni sistemas. Es increíble el total desapego por la gestión. Está muy claro que durante los últimos años utilizaron esta estructura para hacer política», afirmó un ministro.

El panorama parece más sombrío en la provincia de Buenos Aires. «Volvimos a los ochenta. Todos los trámites son en papel. Y como no hay ni autos oficiales tenemos que juntar una montaña de expedientes para moverlos. Es una catástrofe», sintetizó otro funcionario.

La herencia kirchnerista dejó también escenas tragicómicas. Mientras Bahía Blanca sufría hace algunas semanas por la falta de suministro de agua, la empresa estatal Aguas Bonaerenses (ABSA) pagaba un salario mensual a una famosa vedette que frecuentó el búnker de Daniel Scioli en las últimas elecciones, según reveló  una alta fuente del Ejecutivo provincial. Hay más: el macrismo heredó 700 pases libres de peajes por rutas bonaerenses para personalidades del espectáculo y periodistas. «¿Podés creer que más de un caradura llamó para preguntar por qué no funcionaban más?», dijo el funcionario.

Cuando Alfonso Prat-Gay se acomodó para leer los saludos por su asunción como ministro de Hacienda sintió que ni siquiera en esa circunstancia podía relajarse. «Me llegó la nota del ministro de Bolivia, que, muy respetuoso, me felicitaba en el primer párrafo. Pero en el siguiente renglón decía: «Le escribo para recordarle que hay facturas impagas por el gas».» La escena se repitió cuando Prat-Gay se cruzó con su par paraguayo en la última cumbre del Mercosur; esta vez le reclamaron por la cuota de la represa Yacyretá.

La Casa Rosada no está exenta de deudas. El encargado de armar el árbol de Navidad en Balcarce 50 reclamó una deuda de cerca de un millón de pesos por tres años de supuesto trabajo impago. También tuvieron que resolver problemas más terrenales: el Presidente pasó los días más calurosos del verano porteño en su despacho sin aire acondicionado.

También sufrieron la herencia Marcos Peña, Diego Santilli y Fernando de Andreis, entre otros, después de disfrutar del primer «picado» en Olivos. Las risas se terminaron cuando entraron al vestuario. «Una, dos, tres», gritó un estrecho colaborador de Macri, que dio la voz de alerta. Un ejército de cucarachas había invadido las duchas de la residencia presidencial.(www.caraycecaonline.com.ar)