Justicia La corrupción K

Allanan empresa irregular de D’Elía que le reportaba $ 10 millones por mes

El dirigente piquetero Luis D'Elía que ganaba $ 10 millones mensuales con su "empresa"

El dirigente *social* K, Luis DElía, denunciado por ser dueño en las sombras de la firma Transporte de Combustible Atalaya, celebró contratos denunciados irregulares con Energía Argentina S.a. (EnArSA) que le reportaron $ 10 millones mensuales durante cinco años.(por Roberto Muñoz)

Buenos Aires, 27 de febrero.(caraycecaonline) El juez federal, Julián Ercolini, ordenó cuatro allanamientos a las empresas de transporte de combustible adjudicadas a D’Elía en el marco de la investigación por la contratación irregular de “Transportadora de Combustible Atalaya SRL” por parte de la estatal ENARSA que desde hace cinco años reportaban $ 10 millones mensuales al jefe piquetero. En los procedimientos se secuestraron computadoras y documentación vinculada a esa relación comercial.

El dirigente *social* K, Luis DElía, había sido denunciado por ser dueño en las sombras de la firma Transporte de Combustible Atalaya, sucesora de Transporte de Combustibles del Sur, que celebró los contratos denunciados irregulares con Energía Argentina S.a. (EnArSA) . El testigo Mario Codarín, admitió en su momento haber sido puesto por D’Elía con el 95% de las acciones de la empresa transportista.

Esta  grave situación, llevó hace dos años al abogado penalista Jorge Vitale  a denunciar a todos los responsables  por *Administración fraudulenta, Fraude a la Administración Pública y Tráfico de Influencias*. Es la causa 6678/13 que está en el Juzgado Federal 6 a cargo de Ercolini, Fiscalía 6 de Federico Delgado

Atalaya es la empresa que inicialmente  había sido integrada por Mario Codarin y luego apareció formalmente a nombre de Lucía Paione, compañera de D’Elía. Sin embargo, un informe de Periodismo para Todos reveló en 2013 el vínculo a de D’Elía con Codarín y Paione y advirtió que el verdadero dueño de la firma sería el dirigente piquetero. En aquel momento, el líder del partido MILES, desmintió a los periodistas Jorge Lanata y Gabriel Levinas y denunció que había montado él mismo una operación mediática para “desenmascarar” a PPT.

Ahora  la Justicia avanza en la investigación y ordena allanar las dos sedes de Atalaya, a un departamento que alquilaba Paione y al propio domicilio de la mujer. También a la sede de “Chenyi”, la compañía que se considera como “empresa madre” , en tanto manejaría el contrato central por el transporte del combustible con ENARSA.

Fuentes judiciales, confirmaron que al llegar al domicilio de Paione, los efectivos advirtieron que la mujer se alejaba rápidamente del lugar con dos cajas. La interceptaron, revisaron las cajas y encontraron documentación de Atalaya y Enarsa. Esos documentos son parte de los que la Justicia secuestró y que ahora debe clasificar y analizar.

Otro descubrimiento importante se dio en el allanamiento a un departamento que figuraba vinculado a las empresas que se adjudican a D’Elía. Allí la propietaria  contó que se lo había alquilado a Paione pero que al ver el informe de Lanata en televisión, rescindió el contrato.

Hoy, las nuevas autoridades de Enarsa, pidieron 48 horas para reunir la información pedida por la Justicia.

EnArSA, la caja mayor de la corrupción K

 

La empresa Energía Argentina S.A. (EnArSA) creada por el  presidente Néstor Kirchner en 2004, para *la exploración y explotación de hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos*, fue en realidad  la mayor caja de corrupción K, ya que su producción no alcanzó un 1% de los combustibles.

ENARSA manejó fondos multimillonarios sin contralor alguno por haber sido constituída  sociedad anónima, en vez de sociedad del Estado . En 2012, recibió $19.000 millones, en 2013, $27.000 millones y en 2014,  tuvo $40.000 millones.

Este verdadero asalto al Estado provocó a partir de 2010 el fin a un período de 20 años de autoabastecimiento energético de nuestro país. Comenzó así  la importación creciente de petróleo y gas que hasta diciembre sumaron  14.000 millones de dólares al año que pagan todos los argentinos.

Y los sobreprecios que desde un inicio se pagaron, fueron los mayores ingresos de la corrupción del gobierno de los Kirchner. En esta carrera delictiva la Venezuela de Chávez, se apropió de las comisiones que le reportaron las triangulaciones que realizó con petróleo de otros países. Un robo desenfrenado.

“La Argentina está trayendo energía de afuera a un ritmo de u$s25.000 por minuto. Estamos hablando de u$s1,5 millones por hora. Es infernal lo que se tiene que importar”, ejemplificó con suma crudeza Alieto Guadagni, ex secretario de Energía.

La última vez que nuestro país había tenido un déficit en este sector había sido en 1989, en los finales del gobierno del radicalismo. Pero en ese entonces, la “factura” energética fue apenas de u$s23 millones, un “vuelto” si se lo compara con los costos actuales.

La Auditoria General de la Nación (AGN), durante el gobierno anterior, confirmó en sus informes anuales que los balances de esta sociedad *son un misterio*. Revelan que en EnArSA sólo se hacen contrataciones directas violando los más elementales principios de contratación pública que ordena la administración del Estado. Pero además, existirían contrataciones digitadas, tráfico de influencias, sobreprecios y designación de personal exclusivamente *kirchnerista*. Una situación que habría configurado la necesidad de una intervención presidencial y del Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido. Otras graves irregularidades son que los responsables de esta empresa tampoco permiten auditorías, y hasta existirían  facturas *truchas*. Una inspección integral de la AFIP, fue  intempestivamente paralizada por el Gobierno de Cristina Kirchner.

La Argentina importa dos tipos de gas: el natural licuado (GNL), que llega en barcos y equivale al 60% de lo que se compra por este rubro, y el que llega vía gasoducto desde Bolivia, que representa el 40% restante.

En 2014  recalaron en nuestras costas  unas 60 embarcaciones, en tanto que en la actualidad ya  superan las 80, que aportan cerca del 15% de todo el gas que se consume en nuestro país. El costo de cada carga es de unos 50 millones de dólares, a lo que hay que sumar fletes y seguros. Trascendió que la mitad de esos millones serían sobreprecios.

Señalemos que,  para  hacer más accesible este sistema de latrocinio, el gobierno K realizaba las compras de gas, por ejemplo, en Trinidad Tobago, Angola y otros países exóticos, que tienen controles “flexibles”  para las transacciones, igual que para cumplir las normas de seguridad.

Este  gigantesco desborde de corrupción de Enarsa, se extendió con la adjudicación digitada a empresas de Lázaro Báez, sin antecedentes en la industria. Se le adjudicó  una Planta Termoeléctrica en el Chaco que nunca  fue construída, a pesar de los u$s 100 millones incluídos en el Presupuesto Nacional 2010 ,  que hasta hoy se desconoce quien los “desapareció”.(caraycecaonline.com.ar)