Justicia La ruta del dinero K

Encontraron un cadáver y sería de Chueco, abogado de Báez con cuentas en Suiza

Abogado Chueco

Golpeado y con un disparo en la cabeza lo halló la Gendarmería. Chueco fue asesor de Lázaro Báez y es el representante legal de Helvetic, la firma suiza manejada por argentinos vinculada al empresario kirchnerista.
El juez Casanello habría ordenado que lo vigilaran.

Jorge Oscar Chueco, abogado vinculado a Lázaro Bäez y y su contador Daniel Pérez Gadín. Habría sido hallado muerto.
en Puerto Iguazú con un tiro en la cabeza.

Buenos Aires, 15 de abril.(caraycecaonline) Muy golpeado y con un disparo en la cabeza. Asi habría sido hallado por efectivos de la Prefectura el cuerpo del abogado Jorge Chueco, socio del contador de Lázaro Báez Daniel Pérez Gadín y señalado por Leonardo Fariña en su declaración indagatoria del viernes pasado como uno de los titulares de cuentas en el extranjero con dinero de la corrupción sustraído por el empresario K que ahora está preso en Ezeiza. Ni la esposa de Chueco ni las fuerzas de Seguridad están convencidas de que se haya tratado de un suicidio. Trascendió que el abogado había recibido esta semana la visita de tres personas en Iguazú, y que juntos habrían buscado escribanías para firmar documentos.

«El abogado Chueco y Pérez Gadín me amenazaron de muerte en el San Juan Tenis Club. Ellos trabajaban para colocar la plata negra de Báez. Viajaron juntos a España, donde llevaron y depositaron mucho dinero y Chueco figura en varias sociedades». Palabras más palabras menos, así fue la descripción de Fariña sobre el rol del abogado desaparecido misteriosamente en las últimas horas en la organización delictiva para lavar dinero de la que él se mostró como un integrante arrepentido.

Tras esa declaración, el juez Sebastián Casanello habría pedido al ministerio de Seguridad que realizara «discretas tareas de inteligencia» sobre el abogado, al igual que sobre otras varias personas mencionadas por el valijero en su indagatoria.

Clarín no pudo confirmar este dato en la justicia, porque la causa está bajo secreto de sumario. Pero en cambio, sí lo hizo con miembros operativos de dos fuerzas de seguridad y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Chueco, patagónico como muchos de los actores del elenco de «la ruta del dinero K», había emprendido un misterioso viaje en solitario hacia Iguazú, donde desapareció hace cuatro días. Según trascendió esta mañana, Patricia, su esposa, habría recibido una llamada de él avisándole que se quitaría la vida y que dejaba dinero en un hotel. La búsqueda policial de hoy en el hotel Saint George y la hostería Los Helechos -sitios donde estuvo alojado Chueco- dio como resultado el hallazgo de 44.000 dólares, mil pesos y una carta.

Hasta ahí, la información oficial. Pero Clarín pudo saber que el abogado desaparecido habría viajado a Iguazú para poder cruzar la frontera con Brasil de inmediato si es que la justicia intentaba detenerlo, y con la supuesta misión de ser «la pieza suelta» capaz de esconder dinero y pruebas ante el avance del juez. En los últimos días, Chueco habría recibido en Misiones la visita de tres personas, con quienes habría estado buscando escribanías para firmar documentos. Según pudo saber este diario, las fuerzas de seguridad tienen la filmación de ese encuentro, y habrían pedido ayuda a los espías de la AFI para identificarlos.

Chueco, que estaba amenazado, habría sido hallado con la misma ropa que usaba la última vez que lo vieron, muy golpeado y con un disparo en su cabeza. Pese a que lo había escuchado deprimido en sus últimos contactos, la esposa del abogado no creería en que se se suicidó. Fuentes de la policía misionera tampoco abonarían esa tesis.

La noticia de la muerte de Chueco -aún no confirmada oficialmente- es una bomba para la investigación por «la ruta del dinero K». Primero, porque instala el primer muerto en un caso de corrupción multimillonaria e imputados que comenzaron a colaborar con la Jjusticia. Segundo, porque pone en aprietos a los funcionarios del ministerio de Seguridad, que no habrían podido vigilar y cuidar al abogado pese a la orden judicial y a los pedidos de Gendarmería y Prefectura, las dos fuerzas nacionales que operan en la zona y cuyos efectivos habrían advertido sobre los problemas para cumplir la orden adecuadamente. Pero la peor consecuencia sería que Fariña y otros posibles arrepentidos -este diario pudo saber que hay al menos uno- pongan el freno en su relato sobre el funcionamiento de la orquesta de corrupción que funcionaba bajo la batuta K.(www.caraycecaonline.com.ar)