Justicia Sospechas de corrupción

Sus socios y hasta por su custodio, abandonan a Lázaro Báez

Empresario K Lázaro Báez

La familia los busca para que sigan manejando las empresas pero no les responden los llamados. Y en la Justicia, responsabilizaron por las maniobras investigadas.

Buenos Aires, 23 de mayo.(caraycecaonline) Eran las personas de mayor confianza, conocieron el detalle de los negocios millonarios que emprendieron los últimos doce años, pero ahora no sólo dejaron Santa Cruz, sino que abandonaron sus respectivas tareas en las empresas. El entorno de Lázaro Báez se desmorona semana tras semana, mientras él permanece en el penal de Ezeiza. El apoderado del Grupo, Claudio Bustos; el presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza; y una de las personas considerada como “su mano derecha”, Jorge Bringas, no se comunican con la familia Báez, no atienden el teléfono. Y ante la Justicia, dos de ellos negaron cualquier responsabilidad y apuntaron contra el empresario K.

Lázaro Báez rompió primero con la familia Kirchner. Después vino el abandono más inesperado: el de sus socios y responsables de sus principales empresas.

Sin volver a Santa Cruz a las oficinas centrales de ACSA ni a su sede fiscal en Capital Federal, en el Pasaje Carabelas 241, Julio Mendoza, presidente de Austral desde 2004, ya no mantuvo ningún tipo de contacto con la familia Báez, que le exigió que retome sus responsabilidades en el Grupo. Esto no ocurrió y lo último que hizo fue ir a Tribunales para presentar un escrito donde, marcando distancia de su benefactor, sostuvo que eran una  «absoluta mentira» las declaraciones de Leonardo Fariña, quien lo había mencionado como una de las personas que guardó dinero de Báez en un departamento del barrio porteño de Belgrano.

No conforme, se desligó de cualquier decisión que la constructora haya tomado financieramente: “El sector contable y financiero de Austral Construcciones respondía al accionista mayoritario«, es decir Lázaro Báez (dueño del 95% de las acciones). Esto no cayó nada bien en la familia del empresario K.

Julio Mendoza, presidente de Austral Construcciones. Foto Facebook

En la época en la que sí respondía al empresario K,Mendoza constituyó tres firmas: Sur Combustible, con Fernando Butti en 2005, entonces contador del empresario K; Fiduciaria Northeville S.A. (señalada en la investigación por lavado de dinero), junto a Martín Báez y Fernando Cantín, hijo de un ex intendente de Río Gallegos ; y finalmente sumó a su patrimonio una empresa junto a Lázaro, Austral Atlántica S.A., dedicada al rubro inmobiliario, pero que nunca contó con ningún tipo de movimiento contable ni empleados declarados.

Claudio Bustos (izquierda) y Jorge Bringas (derecha). Foto Facebook.

No fue el único en cortar todo tipo de comunicación con los Báez. Claudio Bustos, apoderado en muchas oportunidades de Austral y uno de los que aconsejó al empresario K de sumar al holding a sus hijos, no fue más a las oficinas de la firma. Se quedó en una de sus tantas casas, pero lejos de Santa Cruz: eligió la provincia de Córdoba.“Están todos borrados”, replicaron desde el entorno del dueño de Austral que busca, desde el penal de Ezeiza, mantener el control de un imperio que se derrumba.

Bustos es uno de los señalados por Fariña en sus declaraciones. Los cheques que recibió Austral de Helvetic por $ 209 millones están endosados por él, pero ante la Justicia hace una semana dijo que sólo «recibió órdenes» y que lo «mandaron a hacer los negocios financieros», también apuntando contra Báez.

Lázaro Báez, cuando fue detenido. Portaba chaleco antibalas.

Bustos conformó una empresa con Luciana, la hija mayor de Báez, dedicada a la venta de neumáticos, “Integral Alem”, una de las firmas allanadas en la Provincia. Además, en 2015 prestó servicios a la inmobiliaria de Máximo Kirchner, al igual que la empresa Alternativa, que también administra y que facturó al negocio del líder de La Cámpora.

Luciana Báez, la hija mayor del empresario, quedó al frente de Austral. Foto Opi Santa Cruz.

Martín Báez fue uno de los responsables de comenzar a ubicarlos telefónicamente, pero sin mayor éxito.En la lista de los «hombres de Lázaro» que tomaron distancia de él, en su peor momento, se encuentra también Jorge Bringas. Es el responsable de manejar las estaciones de servicio, que se utilizaron para alquilar habitaciones de los hoteles de Cristina Kirchner. Lázaro delegó muchos negocios en él, su silencio y la distancia que eligió imponer molestó a la familia.

Martín Báez, el hijo de Lázaro, saliendo de Tribunales semanas atrás. 

Bringas, que solía movilizarse con camionetas a nombre de Austral Construcciones e influía sobre empresas del Grupo, decidió descansar unas semanas lejos de la provincia donde supo construir negocios sospechados por la Justicia. Fariña indicó que en estas estaciones de servicios, se realizaban sobre facturaciones a nombre de las empresas de Báez.

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Uno de los primeros en irse del entorno de Báez fue el jefe de su custodia, Claudio Martínez, que volvió a vestir uniforme y se reincorporó a la Policía provincial. Se encuentra trabajando en el Polígono de tiro, ya que es una de sus especialidades. Todos estos años se encargó de la seguridad de Lázaro y sus hijos.

«Ahora nadie nos conoce, pero muchos vivieron muy bien gracias a el Negro (como apodan a Lázaro)». Palabra del entorno de Báez. Del que le queda.