Política El Gobierno y los Sindicatos

Macri dice que no hace falta reabrir las paritarias porque la inflación baja

Macri en la reciente reunión con la conducción de la CGT unificada

El Gobierno y los sindicatos El Presidente salió a confrontar con los gremialistas más duros enrolados en la CTA, pero también generó reacción entre los dirigentes de la CGT. «Hay que volver a trabajar», exhortó.

Buenos Aires,5 de setiembre.(caraycecaonline) La respuesta más fuerte a la llamada Marcha Federal y al endurecimiento de las posiciones de los referentes de las centrales gremiales la expresó  el propio Mauricio Macri desde China, en la última jornada de la cumbre del G-20. El Presidente descartó la reapertura de las paritarias, rechazó que hubiera una “ola de despidos” aunque reconoció entre 70 mil y 100 mil desde el inicio de su gestión, desestimó el impacto de la apertura de las importaciones y cuestionó a los dirigentes de la CTA: “Siempre han tenido una posición muy extrema, con todos los gobiernos. Confío en el diálogo con la CGT”.

Los reclamos en la Plaza de Mayo incluyeron la reapertura de las paritarias. “¿Cómo se van a abrir si ya están negociadas y la inflación va a la baja? La inflación está cayendo drásticamente”, descartó Macri desde Hangzhou, sede de la cumbre del G-20. En su último día en esa ciudad, el Presidente hizo un espacio en su agenda para dar entrevistas a radio Mitre y Cadena 3, en las que respondió sobre la demora en la recuperación. “La Argentina estaba en recesión hace más de seis meses y estancada hace más de cuatro años. Pensar que íbamos a sincerar la economía y a su vez crecer inmediatamente era un imposible”, argumentó, estimó un crecimiento de 3,5% para 2017 y volvió a la figura de remitir a la “magia” la exigencia de resultados inmediatos: “Para eso hay que ir a Las Vegas, ahí está Copperfield”.

Macri también llamó a mejorar la productividad, una discusión que busca instalar el Gobierno y que genera rechazo en parte del sindicalismo. “Cada uno debe hacer su máximo esfuerzo. Cada uno que falta a su tarea, que no hace bien su trabajo, repercute sobre los demás.Hay que volver a trabajar, alejarse de esas recetas del populismo de no esforzarse, del facilismo, porque a la larga todo lo que es gratis alguien lo paga”, marcó el Presidente.

Convocada por las dos CTA, la Marcha Federal terminó con los discursos de Pablo Micheli y Hugo Yasky, con fuertes críticas al Gobierno y advertencias sobre el llamado a un paro general. Triaca, Francisco Cabrera -ministro de Producción- y Jorge Lemus -Salud- recibieron el mismo día a dirigentes de la CGT, que luego no descartaron avanzar con medidas de fuerza “en caso de no haber respuestas”.

Macri se mostró confiado “en el diálogo que estamos teniendo con la CGT”, en contrapartida con la “posición muy extrema” de las dos CTA -más confrontativas- e incluso elogió su reciente reunificación. “Se planteó una agenda de temas razonables en línea con lograr más inversiones y más empleo”, dijo el jefe de Estado sobre la reunión del viernes entre Triaca, Cabrera y los referentes de la CGT, y abonó la intención de llamar a un pacto social que había expresado el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay: “En la medida que la madurez lleve a lo que logramos con la educación, el narcotráfico y esperamos lograrlo con la energía y también con el empleo, son herramientas que permiten planificar en el mediano y largo plazo”.

El Presidente rechazó una marcada caída en los índices de empleo, otro de los principales reclamos de los gremios. “Nunca hubo una ola de despidos. Hubo retracción en algunos sectores, empezando por la obra pública, que la heredamos parada y empezó a recuperar, y hay causas exógenas como Brasil, que el año que viene va a volver a crecer”, aseguró Macri, y estimó en “entre 70 mil y 100 mil” los puestos de trabajo perdidos durante su gestión. Con críticas a Sergio Massa (ver aparte), también desestimó el impacto de la apertura de las importaciones: “En ningún caso es más del 2% o 3% del total del mercado”.

En la Casa Rosada buscaron bajarle el tono a los cruces y consideraron el momento como “cargado de declaracionismo” aunque sin configurarse un escenario de confrontación con acciones concretas. “Tenemos permanente diálogo con todos los que lo solicitan, de hecho casi en el mismo momento de la marcha teníamos una reunión con la CGT. Nos llama la atención que había muchos de los responsables de que la Argentina esté como está hoy en día”, aseguró Rogelio Frigerio -ministro del Interior-, en otro pase de factura al kirchnerismo.(www.caraycecaonline.com.ar)