Editoriales Panorama político

Traspapelado

El ex secretario de la Asociación Bancaria, preso, involucrado en la "mafia de los medicamentos"

Todavía humeaban los restos del juzgado bonaerense, cuando la titular del máximo tribunal penal del país, la Cámara Federal de Casación en lo Criminal, Ana María Figueroa anunció que se habían «traspapelado» varios expedientes que se tramitaban desde hace varios años en esa sede judicial. (por Jorge Avallay)

Buenos Aires, 22 de octubre.(caraycecaonline9 Tras la bendición vaticana,  la comitiva del Gobierno regresó a los asuntos terrenales de nuestro  país y afrontó esta semana varios capítulos más dignos de Dante que del paraíso prometido. El recibimiento estuvo acorde con las llamas que destruyeron el Juzgado en lo Criminal Oral nº 3 de los Tribunales de San Martín, donde se tramitan varias causas por  narcotráfico donde estan implicados «capos», funcionarios, dirigentes sindicales, políticos de todo el arco ideológico y varios empresarios farmacéuticos. Esos expedientes ardieron y habrá que ver si quedó algún archivo informático de referencia. No parece casual que el blanco elegido está en el territorio que domina el convicto Miguel Angel «mameluco» Villalba, ex candidato a intendente del distrito por el «Frente para la Victoria» en 2011. Desde el penal de Ezeiza, donde comparte sus días con el «rey de la efedrina» Mario Segovia, Villalba sigue manejando los hilos de la organización mafiosa. Purga su condena a cambio de la protección de los hermanos Zacarías, ex funcionarios del Sedronar, y laderos de Aníbal Fernández. Los que irrumpieron en el edificio del juzgado, además de destruir los expedientes, dejaron amenazas contra la gobernadora Vidal.

Pero el festival de «justicia de acá» no termina allí. Todavía humeaban los restos del juzgado bonaerense, cuando la titular del máximo tribunal penal del país, la Cámara Federal de Casación en lo Criminal, Ana María Figueroa anunció que se habían «traspapelado» varios expedientes que se tramitaban desde hace varios años en esa sede judicial. Entre ellos los vinculados a las mafias de medicamentos, que involucra a Juan José Zanola, su mujer Paula Aballay y familia, el del Banco General de Negocios, donde se acusa de lavado a los hermanos Rohm, y otras, precisamente vinculadas al tráfico de efedrina.

Figueroa es destacada integrante del batallón judicial kirchnerista «justicia legítima», al igual que el juez federal Carlos Rozanski, quien renunció esta semana antes de ser desituído por maltrato del personal a su cargo y mal desempeño de funciones. Mientras la estampida de corsarios jurídicos no se detiene, y la procuradora general Alejandra Gils Carbó  ordena su oficina, en busca de «traspapelar» algunas cuestiones inquietantes vinculadas al caso Nisman, tampoco los legisladores encargados de reformar la ley que rige al Ministerio Público Fiscal se privan de perder algunos papeles importantes. Tras sancionar la Comisión Bicameral de Seguimiento de la nueva normativa para regular a los fiscales, su titular Graciela Camaño descubrió que habían olvidado incluír la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres. Una cuestión no menor, en la semana de una nueva movilización contra la violencia de género, que convocó a una módica concurrencia, habida cuenta que estas acciones poco hacen para detener la matanza feminicida. Lo muestran casos siniestros como el crimen de la marplatense Lucía Pérez, detonante de la convocatoria.

Expertas y analistas de diversa laya se miran entre sí ante la inacabable tragedia, nos visita la relatora de la ONU para el tema, Dubravka Simonovic, pero siguen las víctimas.

No se trata de leyes, organismos, cupos (como el impuesto por la ambiciosa Malena Galmarini) ni reverberaciones burocráticas de nuevos organismos «ad hoc». La violencia que está en nosotros parte de una cultura de exclusión, que no sólo abarca a las mujeres. La intolerancia, la agresión, el puñetazo al más débil forma parte del aprendizaje cotidiano de los argentinos, mujeres y hombres. Claro que hay diferencias. Pero justamente, la fortaleza femenina es su naturaleza de persistente armonía, de amorosa convicción y generosa reciprocidad. No en imposiciones y batallas encapsuladas en visiones maniqueas. Basta de muertes para todas y todos. ! Y viva la la diferencia ¡.(www.caraycecaonline.com.ar)