Justicia A casi dos años de la muerte de Nisman

Cerca de conocer las razones secretas por las que Cristina firmó el pacto con Irán

El canciller Héctor Timerman y su par iraní, Alí Akbar Salehi, al firmar el Memorándum en la capital de Etiopía, en enero de 2013

La decisión de la Cámara de Casación Penal permitirá indagar también a Timerman, D’Elía y Esteche que jugaron roles clave en la firma del polémico acuerdo. (por Daniel Santoro)

Buenos Aires, 30 de diciembre.(caraycecaonline) Nisman no fue un fiscal ejemplar, pero se jugó la vida al presentar una denuncia por encubrimiento a favor de Irán, en enero del 2015, contra la presidenta en ejercicio. Cristina no fue una presidenta ejemplar e hizo tantas jugadas políticas, judiciales y de inteligencia para trabar esa denuncia que en tribunales se sospecha que debe esconder secretos proporcionales a ese descomunal esfuerzo que terminó quebrando a la Cámara Nacional de Casación Penal, el tribunal más importante del país después de la Corte. Casación ya dispuso una lista de medidas de pruebas para que realice el juez que salga sorteado, entre ellas citar al ex director de la SIDE, Antonio Stiuso. Esquivó pasarle directamente el caso al juez Bonadio -que investiga una causa por traición a la Patria contra Timerman- aunque en unos meses finalmente se sabrá qué magistrado la terminará instruyendo. En su resolución, el tribunal criticó duramente al juez Rafecas y a los camaristas Freyler y Ballestero por la desestimación express de la denuncia. LLamó la atención el voto de Figueroa que sorprendió aceptando la reapertura pero para que, en otras palabras, se demuestre que no hay delito.

No se trata ahora de condenar y prejuzgar sino de investigar por qué Cristina firmó un memorándum de entendimiento con Irán que significó un giro de 180 grados en la política exterior argentina con el estado que está sospechado de haber sido el ideólogo que ordenó y dio apoyo de inteligencia a la Jihad Islámica del Hezbollah del Líbano para cometer el atentado contra la AMIA. Menem, De la Rúa, Duhalde y Néstor Kirchner mantuvieron la pista iraní como una decisión de Estado y la ex presidenta, tres meses después de la muerte de su marido, ya había enviado a Timerman a negociar con los iraníes en Alepo, Siria.

Es cierto que Cristina no quiere verse en el espejo de Menem y terminar como el ex presidente con una condena a 7,5 años de prisión que no se cumple porque tiene fueros como senador y en banquillo del juicio oral por las supuestas irregularidades en la investigación del atentado impulsado, paradójicamente, por la misma Cristina abrazando su pista siria. A Menem le dictaron la prisión preventiva por asociación ilícita en el caso de la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia en el 2001, a dos años de dejar el poder, pero los tiempos judiciales de Cristina parecen ir más rápido.

Y ahora con la reapertura varios de los más polémicos dirigentes K, como el líder piquetero ultra K Luis D’Elía y el dirigente de Quebracho Fernando Esteche, empezarán a desfilar por Comodoro Py para que expliquen, por ejemplo, conversaciones tomadas en las casi 40 mil escuchas pinchadas legalmente de los teléfonos del referente iraní en la Argentina, Jorge Yussuf Khalil. Las más graves fueron las que mantuvieron con Moshe Rabbani, imputado por la justicia argentina como el principal autor ideológico del ataque que dejó 85 muertos en 1985. Es como si un dirigente del partido Demócrata de EE.UU. hubiese hablado con Bin Laden, mientras la justicia norteamericana había ordenado su detención como instigador del ataque a las Torres Gemelas del 2001. Casación pidió que se investigue la «diplomacia paralela o del pueblo» de la que habló D’Elía.

La reapertura permitirá, también, llegar a la verdad sobre cuánto influyó Chávez en ese viraje de Cristina. En este sentido, el diputado del PRO y ex directivo de la DAIA Waldo pidió a la Justicia que cite a declarar el ex jefe de la custodia de Hugo Chávez. el capitán venezolano Leasmsy Salazar quien se encuentra asilado en EE.UU y bajo un programa de protección de testigos de la DEA para declarar en un juicio por supuesto narcotráfico contra el presidente del bloque de legisladores chavistas, el general Diosdao Cabello. Salazar fue testigo de la reunión en que el entonces presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad, le pidió a Chávez que interceda ante Néstor Kirchner para reanudar la cooperación nuclear entre la Argentina y esa república islámica. En su denuncia Nisman, afirmó que el móvil del encubrimiento a través del memorándum de entendimiento por la AMIA era “el intercambio de granos por petróleo” pero, tres veces, habló de “otros motivos”.(www.caraycecaonline.com.ar)