Política La ruta del dinero K

La justicia de EEUU investiga al Gobierno K por la estafa a Repsol-YPF de 60.000 millones de dólares

El gran robo a YPF

La Justicia estadounidense comenzó a investigar la responsabilidad del gobierno de Cristina de Kirchner y directores de YPF por el perjuicio de 60.000 millones de dólares que sufrió la empresa petrolera por el vaciamiento sistemático consumado durante la gestión conjunta con Repsol (por Jorge Vitale)

Buenos Aires 14 de febrero.(caraycecaonline) La Justicia estadounidense comenzó a investigar la responsabilidad del  gobierno de Cristina de Kirchner y directores de  YPF por el perjuicio de 60.000 millones de dólares que sufrió la empresa petrolera por el vaciamiento sistemático consumado durante la gestión  conjunta con Repsol. Así, la responsabilidad del fraude recaerá sobre  los funcionarios y no en el Estado argentino.

 En el año 2006 la Argentina tenía reservas de gas para 17 años. En ese entonces le vendía a 1 dólar el BTU a una empresa intermediaria vinculada a Repsol, que lo comerciaba a Chile a razón de 20 dólares. La empresa comenzó a ser descapitalizada y  Repsol a acumular ganancias crecientes y extraordinarias.

 Con esta maniobra delictiva las reservas gasíferas redujeron su vida a tan sólo siete años. Sin el gas suficiente, ya que no se invertía ni en explotación ni en exploración, la Argentina se vio obligada a importar combustibles.  Le pagamos a Bolivia  5 dólares el BTU y  a Trinidad y Tobago  10 y hasta 15 dólares. Esos mayúsculos sobreprecios que pagó Julio De Vido hicieron que nuestro país durante cinco años despilfarrara unos 14 mil millones de dólares al año.

Paralelamente, el petróleo que salía de nuestro país a 12 dólares, la misma empresa intermediaria vinculada a Repsol lo revendía a 40 dólares.

A la vez, poco antes de finalizar su mandato, el extinto presidente Néstor Kirchner y el gobernador de Chubut, Mario Das Neves le prorrogaron 40 años la explotación del yacimiento Cerro Dragón, el mayor yacimiento argentino a la petrolera Panamerican Energy, que comnanda la inglesa British Petroleum, asociada con la gigante petrolera china  China National Offshore Oil Corporation(CNOOC) y la familia Bulgheroni

 Además numerosos yacimientos que eran de YPF fueron transferidos haciéndose pasar por dividendos activos de la empresa. Se pagaron dividendos fraguados vía España, Australia y paraísos fiscales. Incrementando de ese modo la descapitalización de la empresa.

El capítulo Eskenazi

 Los Eskenazi en el año 2007 a través del Grupo Petersen compraron sus primeras acciones de YPF sin aportar un solo dólar, adquiriendolas  con utilidades  futuras.

En febrero de 2008 adquirieron una participación del 14,9% por 2.240 millones de la moneda estadounidense, incluyendo una opción de compra de una participación adicional del 10%. Durante ese lapso se llevaron 200 mil millones de dólares fuera de nuestro país. Informaban un costo de extracción de 7 dólares por barril ( 159 litros de petróleo crudo) y la vendían 42 dólares en el mercado interno una vez destilado. O sea que nos vendían  nuestro propio petróleo más caro que el  precio internacional. Cobraron  un 700% de sobreprecio. Y se llevaron  lo que quisieron a simple declaración jurada y con sólo un 30% de ese monto sujetos a retenciones, impuestos y controles. Mientras  el 70% restante de esas divisas ni siquiera se rendían en nuestro país y eran de libre disponibilidad.

 El fraude al patrimonio de YPF llegó incluso a las acciones de los trabajadores al momento de privatizarse en la década del ‘90. El 14% de las acciones de los trabajadores fueron vendidas a precio vil a REPSOL. Por este motivo, el Congreso Nacional Argentino trató el tema de las Propiedades Participadas de Correo Argentino pero no trato las de YPF, ya que estas DESAPARECIERON. Otro grave despojo a los trabajadores cometidos por el Gobierno de Cristina de Kirchner.

Como frutilla del postre de esta fabulosa estafa  dejaron un pasivo de casi 10.000 millones de dólares.

Como Kirchner había aceptados que toda disputa judicial fuera dirimida en los tribunales estadounidenses, los Eskenazi se presume, ocultos en un Fondo de Inversión , reclaman en los tribunales neoyorkino  unos  4.000 millones de dólares que entienden es el valor de su 25 por ciento de las acciones .

Otro  juicio es por la venta de 1.500 millones de dólares en acciones en el año 2010 y 2011, que luego se descubrió a través de los balances y la documentación que estaba fraguada.

Al ser descubierto esta trama que culminó en el vaciamiento de YPF, las acciones perdieron un 70% de su valor. Sumaron otro perjuicio de 2.000 millones de dólares.

Concreto durante la gestión kirchnerista la Argentina  perdió un 96% de la producción de gas y la mitad de petróleo lo que hizo inevitable la importación por miles de millones de dólares, con enormes sobreprecios.

La “estatización” de YPF

La expropiación de REPSOL-YPF representó para la Argentina un grave perjuicio económico. Hasta los medios españoles dicen que al momento de la expropiación de Repsol la empresa tenía un saldo positivo que no alcanzaba para justificar los fondos que se habían llevado, lo que reveló que no eran utilidades.

Repsol está sindicada por evasión de impuestos, pero que además no tiene sede en España, sino que en sociedad con la British Petroleum tiene 13 filiales en “paraísos fiscalesn”.

Otros señalamientos la responsabilizan de no respetar el cuidado ambiental como tampoco haber respetado a las comunidades mapuches, como sucedió con los yacimientos  Cerro Bandera y Loma de la Lata.

Todo esto está corroborado por el Observatorio de la Deuda en la Globalización (O.D.G.), el observatorio de las Multinacionales en América Latina (O.M.A.L.), Ecologistas en Acción (ALSUR-LAS SEGOVIAS y Associacion Catalava D Engimyeriasense Fronteras (E.S.F.) y miles de españoles que se han expresado en contra de la defensa que hacía Rajoy de esta empresa.

 Por eso queda claro que la “expropiación” de Repsol–YPF fue realizada para  tapar la fabulosa corrupción cometida con la distribución de 12.000 millones de dólares por utilidades fraguadas, inexistentes.

 El valor que tenía la empresa  al momento de la expropiación era  menor a  4.000 millones y el pasivo que dejó Repsol a ese  momento sumó 9.000 millones de dólares. Sin embargo, a el tribunal de tasación dominado  por los K, opinó  que el precio era correcto.

Comprobado por peritos de la Corte Suprema de Justicia y por una ONG que dirige un conocido perito forens, los balances daban un valor de  2.300 millones de dólares.

La mecánica de la corrupción en la Argentina es similar en todos los casos: el dinero se fugó al exterior, ya que era imposible justificar los montos, por los sobreprecios, los retornos y otros rubros. Pero además las causas estuvieron todas planchadas.

La irregularidades así, son tantas y comprobadas suficientes  para haber rescindido el contrato con Repsol por falta de cumplimiento, sin derecho a ninguna indemnización.

 

Investigación internacional

Todo esto tiene su fundamento en lo que dicen los distintos organismos internacionales sobre la corrupción en la Argentina.

En España, en la causa Gurtel, donde interviene el Juzgado de Instrucción N° 5 de la Audiencia Nacional, a cargo del Dr. Pablo Ruz, que investiga el caso Barcenas, por corrupción y sobresueldos, también investiga a la Argentina en especial a Repsol..

En Uruguay, el juez Néstor Valetti, la fiscal Mónica Ferrero y el fiscal Juan Gómez también están detrás de todas estas conexiones:

LOS DELITOS

– Los imputados son funcionarios públicos.

– Las empresas imputadas son off shore, es decir, internacionales, porque su constitución se realiza en el exterior y son registradas en la Argentina.

– Se vislumbran sobreprecios en el servicio a prestar.

– Forma y modo de contratación: puede ser directa o, en el caso de ser por licitación pública, lo hacen de manera totalmente digitada.

– La forma y modo de esconder las sumas por los sobreprecios y la corrupción es a través del lavado de dinero y el giro al exterior de estas sumas.

– Ninguno de estos hechos fue investigado por los fiscales de oficio o por la Fiscalía de investigación Financiera.

– En todos estos contratos hubo ausencia de contralor. Es decir, no hubo intervención de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), AFIP ni de la Inspección General de Justicia (IGJ).

 La ratificación de un ex socio de YPF, Ricardo Paz Herrera

 “Esto no es la ruta del dinero K, es la autopista…”, afirma Ricardo Paz Herrera, un  accionista menor de YPF, en un video que envió a Infobae. “El caso Petrobras es insignificante al lado de esto”, insiste.

Y denuncia un megafraude en la petrolera durante la “década ganada”. Concluye de modo didáctico que los funcionarios de los gobiernos kirchneristas se habrían “robado” 46 mil millones de dólares.

Paz  Herrera denuncia las supuestas irregularidades que se habrían desencadenado durante las administraciones de Néstor y Cristina Kirchner, con Axel Kicillof y Miguel Galuccio como actores de reparto.

Según los datos recogidos, Paz Herrera sospecha que se cometieron diversos delitos como “robo de los activos de YPF”, defraudación, evasión, lavado de dinero, fraude a los inversores extranjeros y fraude a los más de 30 mil trabajadores.

Además, le imputó las consecuencias económicas que sufrió el país, entre las cuales enumeró: “Pérdidas del autoabastecimiento, importación de energía, pérdida de reservas del BCRA, cepo cambiario, restricción de importaciones, recesión y constantes aumentos de las tarifas de gas y combustibles”.

Paz Herrera sostiene que la expropiación, decidida por Cristina Kirchner y avalada por la mayoría kirchnerista del Congreso de la Nación, fue para tapar estos desaguisados y no parte de la “gesta nacional y popular” como quiso informar el relato kirchnerista.

Este fraude -según su denuncia- se habría concretado fundamentalmente a través de las siguientes operatorias:

* Exportaciones a “precio vil”. El gas y el petróleo de YPF lo exportaban a bajísimo precio a compañías vinculadas a Repsol en el exterior. Esas empresas lo vendían al  valor de mercado, mucho mayor, lo que les reportó  ganancias millonarias. hechas al “precio vil”.

Según un informe de la Auditoría General de la Nación, YPF bajo el control de Repsol, exportaba el barril de petróleo a la mitad o menos aún del valor de referencia internacional. Esta modalidad fue denunciada por la AGN en por lo menos tres contratos en los que YPF exportó por un total de USD 1.109.491.409 a la mitad de su valor de mercado.

 *Transferencia de patrimonio. Repsol transfirió a su patrimonio y al de empresas vinculadas los yacimientos que YPF tenía en el exterior. YPF había comprado en los años 90  en Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Indonesia y Rusia. Las compraron cuando el barril de crudo era de  20 dólares y cuando Repsol los pasó a su patrimonio, el precios ya  era de 100, dólares.

 

*Cobro de exorbitantes e ilegas dividendos, muchos de ellos superiores a las ganancias reales de la compañía,  honorarios millonarios a sus directores, pago de facturas apócrifas a proveedores inexistentes y el pago de sobreprecios a proveedores.

Los fondos obtenidos a través de estas maniobras -según la denuncia de Paz Herrera- se habrían girado a cuentas en España, Estados Unidos y Australia. El dinero se giraba a una sociedad comercial radicada en Madrid que a su vez era controlada por otra con domicilio en Australia. Las acciones de esta última eran al portador y se sospecha que eran del matrimonio Kirchner.

Este verdadero asalto al patrimonio nacional  hizo que YPF pasara  a tener una deuda de  9 mil millones de dólares y con dinero en efectivo para afrontar sus costos durante sólo 22 días. Frente a este panorama tan oscuro, comenzó a planificarse la retirada de Repsol de YPF.

A fines de 2010 Repsol vendió el 17% de sus acciones a inversores norteamericanos, operación en la que -según denuncia Paz Herrera- ocultó información relevante. El gobierno de Cristina Kirchner hacía anuncios sobre el hallazgo de nuevos yacimientos y millonarias inversiones que en realidad no existían, provocando que subieran los papeles de YPF.

Entonces Repsol vendía a  42 dólares cada acción. Pero al ser descubierta la verdadera situación de la compañía, las acciones se desplomaron hasta los 11  dólaresr.

Fue entonces que la ex presidenta culpó del vaciamiento de YPF a Repsol y por lo tanto promovió expropiar la empresa. A cambio, el Estado Argentino le tuvo que pagar una  ilegítima “indemnización” de 5.000 millones de dólares a Repsol.

Ese acuerdo se plasmó en un convenio que Miguel Galuccio y Axel Kicillof le hicieron firmar a la empresa en 2014 en el que Repsol no hacía ninguna concesión ,mientras que YPF renunciaba a cualquier tipo de reclamo contra la empresa española.

Pero aún falta el último paso para completar este multimillonario fraude del que -según Paz Herrera- habrían sido partícipes los Kirchner. Era necesario encubrir toda la operatoria a fin de lograr impunidad.

Para lograr ese fin, Cristina de Kirchner contó con la complicidad de Miguel Galuccio, Axel Kicillof y el resto de los directores -nombrados por la entonces Presidente de la Nación- de estrechos vínculos con Máximo Kirchner y miembros de La Cámpora.

La denuncia afirma que la “estatización” que nunca fue tal porque YPF siguió siendo SA, fue para encubrir el saqueo de la petrolera. En síntesis,  este grupo de personas habría incurrido en violaciones al estatuto de la empresa, a la ley de Sociedades Comerciales y a regulaciones del mercado de valores de la Argentina y de los Estados Unidos.

Pero eso no es todo. En abril de 2015, es decir pocos meses antes de que el kirchnerismo dejara el gobierno, Galuccio, Kicillof y los jóvenes de La Cámpora dispusieron que fuera la propia YPF, y no una compañía de seguros -como se suele hacer-, la que les permitiera deslindar sus respectivos patrimonios   en caso de cualquier reclamo que les pudieran achacar una responsabilidad personal. (www.caraycecaonline.com.ar)