Justicia La ruta del dinero K

Elaskar dijo que Fariña le robó a Báez, y buscó despegarse de las maniobras de lavado

El financista Eláskar

El financista declaró durante ocho horas ante el juez Casanello. Acusó al «arrepentido» y a otros colaboradores del empresario K de haberle robado y engañado, y rechazó las operaciones en EE.UU. que descubrió la UIF.

Buenos Aires, 10 de mayo.(caraycecaonline) Durante ocho horas, el financista Federico Elaskar declaró en la Ruta del Dinero K tras ser imputado como parte de una «estructura jurídica, societaria y bancaria destinada a lavar dinero en la Argentina y en el extranjero entre 2010 y 2013” que blanqueó cerca de 60 millones de dólares. Negó haber realizado operaciones en Estados Unidos por 97,4 millones de dólares, como informó la Unidad de Investigación Financiera (UIF), y fue contradictorio al referirse a la relación de Lázaro Báez con la financiera SGI que fue suya hasta 2011. «Leonardo Fariña le robó a su jefe Lázaro Báez», señaló en dos ocasiones el financista, y aunque al inicio consignó que fue «coaccionado» por el empresario K y su entorno al momento de desprenderse de «La Rosadita», después dijo que Báez «no estaba al tanto de la compra de SGI». Negó conocer a la ex Presidenta y al propio empresario.

De mal humor en cada contacto con la prensa, con una crecida barba y más kilos que la primera vez en que fue visto en televisión como uno de quienes acusó al empresario K de lavar dinero, Elaskar -de jean y camisa a cuadros- llegó a los Tribunales de Comodoro Py a las 11 y se retiró después de las 20. Una extensa declaración ante una nueva imputación en la Ruta del Dinero K. Directo en sus planteos, apuntó contra Leonardo Fariña, el «valijero» está bajo la figura de «imputado colaborador». «Le robó a su jefe Lázaro Báez», aseguró. La maniobra tenía otros integrantes.

La indagatoria de Elaskar, que aceptó responder preguntas ante el llamado a indagatoria del juez Sebastián Casanello, ocupó 87 páginas. Lo primero que aclaró fue cómo se llevó a cabo la venta de SGI, la financiera conocida como La Rosadita, la misma en la que se lo ve a Martín Báez (el mayor de los hijos varones del empresario K) contando 5 millones de dólares junto a Jorge Chueco (abogado) y el contador Daniel Pérez Gadín, entre otros.

«Me vi obligado, coaccionado mejor dicho a firmar lo que el señor Pérez Gadín y Chueco quisieron» cuando vendió su empresa a un valor menor al que correspondía. Y allí añadió: «Quiero aclarar que esto no lo mencioné en la indagatoria de 2013 porque en ese momento estaba bajo la presión de Lázaro Báez y su entorno».

Leonardo Fariña, en una foto de 2013, saliendo de Tribunales tras una de las primeras audiencias de la causa por lavado de dinero en «La Rosadita». Hoy es testigo protegido.

Respecto a la venta de SGI, y excusándose de las acusaciones que recaen sobre la utilización de la empresa para maniobras de lavado de dinero, Elaskar dijo que hubo «una cacería de brujas contra mi persona por parte de Pérez Gadín, César Fernández, Jorge Chueco y todo tipo de organismo público como la AFIP». La Justicia consignó que La Rosadita “fue puesta a disposición de la familia Báez” para lavar activos “de procedencia ilícita y remitir al exterior”.

La UIF que también indicó que hay “serios indicios de aquel volumen de dinero operado por Elaskar en Estados Unidos carecería de un origen lícito y podría encontrarse parte, vinculado a Lázaro Báez”. Esto es: movimientos bancarios en Estados Unidos, a través de 38 cuentas diferentes en bancos de dicho país, con las que se hicieron transacciones por 97.400.753 dólares. Y acreditaciones por 25.000 dólares “relacionada con Lázaro y Martín Báez, Ernesto Clarens (financista), Helvetic Service Group, Néstor Ramos y Leonardo Fariña”, señala el informe del organismo antilavado.

«Es una vergüenza, una mentira total, no tengo mucho más que acotar al respecto», fue lo único que respondió cuando se le consultó sobre dichos movimientos de dinero. Parte de las operaciones se realizaron desde 2006 a 2015. El período investigado se acota a tres años (2010-2013). La Justicia busca esclarecer las operaciones que tendrían vinculación con la Ruta del Dinero K. Para ello Casanello, libró un exhorto a Estados Unidos requiriendo información. La respuesta llegó hace dos semanas, y en la misma se pidió al Juzgado que en 90 días remita “más datos específicos para poder rastrear los movimientos bancarios”, señalaron fuentes judiciales a Clarín.

Elaskar dijo que Fariña le robó a Báez, y buscó despegarse de las maniobras de lavado
Lázaro Báez declara el 6 de junio en la ruta del dinero K. Foto DyN.

Capítulo aparte fueron las acusaciones contra Leonardo Fariña que, en principio se presentaría hoy a declarar. La consulta fue directa, «¿manejó alguna vez dinero de Fariña o de Báez?». El financista dijo que «no», y advirtió -buscando despegarse- que en diciembre de 2010, cuando se iniciaron las negociaciones para la venta de SGI, «estuve afuera del país. Todo lo que hizo Báez con SGI es a partir de la segunda quincena de enero de 2011, después de que yo conociera a Fariña».

En este punto, se le consultó si conocía el origen de las operaciones que realizaba el ex de la modelo Karina Jelinek. «Fariña le roba plata a Lázaro Báez. No sé exactamente cuánto, sí sé que fue mucho. La imposibilidad más grande de Fariña era hacer uso de ese dinero. No podía ser exteriorizado por él porque su situación fiscal no se lo permitía». Planteó entonces que Carlos Molinari (el empresario que «pagó» la boda de Fariña) «obró de testaferro para justificar gastos y compras» y aclaró que el incremento patrimonial de Molinari «era una fachada para poder utilizar el dinero que Fariña le robó a su jefe, Lázaro Báez.

Elaskar dijo que Fariña le robó a Báez, y buscó despegarse de las maniobras de lavado
Federico Elaskar declaró ayer siete horas. Foto Juano Tesone.

¿Cómo operaba la estructura de lavado de dinero según Elaskar? En su declaración dijo que Molinari intentaba darle un marco de «formalidad y legalidad a una operatoria de lavado», que iniciaba con Fariña entregándole «efectivo a Molinari. Le dio 10 millones de euros -según Molinari-, luego Fariña veía qué quería comprar, le pedía un cheque a Molinari y lo pagaban. Eso pasó con el casamiento, con los autos de Fariña, con los viajes al extranjero, con absolutamente todo centavo que le fue entregado con el señor Fariña».

Aunque acusó a Báez de «presionarlo» por la venta de SGI, casi al finalizar su declaración refirió que todos «le robaban» al empresario K. «Yo dudo que el señor Lázaro Báez haya tenido conocimiento de la compra de SGI en los términos realizados. Por cómo se manejaron los hechos entre los señores César Fernández (presidente de SGI), Chueco y Pérez Gadín es que me animo a decir que estos también le robaron plata a Lázaro Báez para comprarme la financiera y prestarle servicios mediante la financiera al Grupo Austral». Este es uno de los puntos de la acusación, el rol preponderante para las maniobras de lavado.

No faltaron referencias a Fabián Rossi, a quien definió como el «che pibe de la empresa» con un sueldo de 10 mil dólares por mes, y añadió que «hacía todo lo que pedían, desde depositar 10 millones de pesos hasta servir un café, todo con las mismas ganas». Rossi era «íntimo del Cónsul General de las República de Panamá en Argentina, Al Bianchini Torres» explicó Elaskar, y dijo que era «quien le facilitaba todos los sellos del consulado, entonces Rossi se ponía a certificar cosas sin viajar, todo desde Buenos Aires».

Después de las 19 le preguntaron al financista si quería agregar algo más. Entonces remarcó: «no conozco a Cristina Fernández, Lázaro Báez, Julio De Vido, José López, Néstor Kirchner ni a ningún otro que integra la asociación ilícita de la imputación». (www.caraycecaonline.com.ar)