Religión La corrupción

Aguer abogó por «un cambio moral de la sociedad argentina» para combatir la corrupción

Monseñor Héctor Aguer

» Hay cosas que no pueden ser permitidas y que deben ser sancionadas como corresponde, y a su tiempo, y no 20 o 30 años después”.» señaló Aguer

Buenos Aires, 24 de junio.(caraycecaonline) El arzobispo platense, monseñor Héctor Aguer señaló «nuestra dolorosa y tremenda corrupción…» «… se arregla con un cambio moral de toda la sociedad argentina, con una intolerancia santa y sabia respecto de que hay cosas que no pueden ser permitidas y que deben ser sancionadas como corresponde, y a su tiempo, y no 20 o 30 años después”.

A través del programa «Claves para un Mundo Mejor» Aguer recordó que el término corrupción, en su tercera acepción, señala que es “sobornar a alguien con dádivas o de otra manera” y que si bien en otros países hay algo de corrupción aquí es mucha, en muchos ambientes y “en amplias y variadas estructuras del Estado».

«Además, habría que computar ese fenómeno extraño de que la justicia federal se distrae durante una década, o aún más , mira para otro lado como si no pasara nada y, de golpe, luego, se precipita su diligencia para atender denuncias e iniciar procesos” prosiguió.

“Corrupción significa alteración. Hay alteración de las instituciones: concretamente porque aquí todos sabemos que la justicia, la policía, los poderes del Estado están afectados de este mal, afirmó el arzobispo. Y para colmo de males, el fenómeno de la droga, del narcotráfico, añade a eso un ingrediente particular” concluyó.

Luego opinó que “otra cosa curiosa es que nuestro sistema judicial, con sus complicaciones, facilita que se pueda recusar al juez que le toca a uno, y esas recusaciones demoran una eternidad. Lo más común es que cualquier “perejil” que con una bandita atraca a alguien con un arma en la mano se traga seis, siete, ocho años de cárcel porque el juicio viene enseguida, pero las grandes corrupciones por lo general, no se pagan. Vamos a ver: dicen ahora que se van a pagar, que están empezando a pagarse, pero todavía hay que esperar a ver qué sucede”.

En el final explicó que “la cosa se arregla con un cambio moral de toda la sociedad argentina, con una intolerancia santa y sabia… No quiero terminar con una nota pesimista, pero que esto existe hay que reconocerlo. Se puede superar. ¿Cómo se puede superar? Apoyándose en la honradez de tantísima gente. Yo estoy convencido que la mayor parte de los argentinos es gente honrada pero sin embargo aparece con tanta prepotencia esta dimensión tremenda de la corrupción. (www.caraycecaonline.com.ar)