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Táctica y estrategia

Bullrich con Macri y Vidal. La carta fuerte de Cambiemos

Bullrich es el referente claro del pensamiento macrista al haber confrontado con éxito a los gremios docentes liderados por Baradel y así haber rechazado una paritaria nacional de los maestros, recordando que cada jurisdicción debe ajustar los términos para llevar adelante el ciclo lectivo. (Por Jorge Augusto Avila)

Buenos Aires, 24 de junio.(caraycecaonline)El módico cierre de listas con vistas a las elecciones primarias del segundo domingo de agosto,  deja un panorama que desnuda los  afanes tacticistas de los principales contendientes. El oficialismo de Cambiemos, muestra una oferta unificada que encabeza el PRO junto a la UCR y la Coalición Cívica, junto a algunas fuerzas provinciales en la mayoría de los distritos. Una de las claves del comicio será, justamente, la unidad alcanzada trabajosamente en 23 jurisdicciones, que permitirá una proyección nacional del resultado. Tratándose de elecciones legislativas de medio término , implicará una evaluación parcial de gestión mas una posible mejora de su fuerza parlamentaria, donde hoy es minoría en ambas cámaras del Congreso. Pero además, la influencia decisiva el presidente Macri en postular a su ministro de Educación, Esteban Bullrich, encabezando la lista en el decisivo distrito de la provincia de Buenos Aires, indica una ratificación del planteo de pasado versus presente. Bullrich, ha sido junto a la gobernadora María Eugenia Vidal, quienes han enfrentado con mayor vigor a los referentes kirchneristas del distrito, y especialmente al sindicalismo encarnado  por Roberto Baradel. Las sucesivas derrotas en el conflicto docente, han posicionado a Bullrich como un referente claro del pensamiento macrista al rechazar de plano el planteo de una paritaria nacional, recordando que cada jurisdicción debe ajustar los términos para llevar adelante el ciclo lectivo. Baradel y sus huestes, fueron desgastando sus reclamos hasta un punto de inflexión, donde la paritaria pasa a un segundo plano y, sin que esto implique acordar con las posiciones oficiales, se abre un profundo debate sobre el sistema educativo en su conjunto. Hace pocos días el Consejo Federal de Educación reunido en Córdoba, aprobó el proyecto para modificar el sistema de educación media y se avanza en los lineamientos de una nueva Ley de Educación, que será uno de los ejes de la campaña. La apuesta por Bullrich tiene entonces un valor agregado. Más allá de su suerte en las urnas, existe un consenso claro sobre la necesidad de adoptar nuevos rumbos en esta cuestión clave para el futuro del país.

En el justicialismo , la reaparición de Cristina Kirchner  afianzó varias certezas que implican un futuro incierto para la fuerza. Su apartamiento del peronismo para no enfrentar a su ex ministro Florencio Randazzo, es una suerte de confesión de parte: no es peronista, y sólo utilizó la carcaza del partido hasta dejarlo en una crisis quizá insalvable. Mantiene una intención de votos redituable para lograr un escaño que le permita fueros, aunque ello no la protege de la persecución judicial que, sin dudas, arreciará implacable, sobre ella, su familia y otros exfuncionarios. No hay que detenerse en los actores menores de esta tragicomedia nacional. Ni Sergio Massa, ni Mario Ishii o el camporismo residual, junto al duhaldismo fosilizado están en condiciones de ofrecer nada que no sean fuegos de artificio. La señora K tiene alguna esperanza de organizar la tropa para dar una batalla imprecisa, sin planes ni argumentos que no se hayan usado ya. Malas noticias: más allá de su núcleo duro, pocos la ven como alternativa, y su “unidad ciudadana” ya existe, con el planteo unísono de que devuelva lo robado. Ya se deshizo del PJ. Por algo se empieza.

Las elecciones de mitad de mandato suelen ofrecer resultados contradictorios, en un país como el nuestro que no acaba de comprender que ya en el segundo decenio del siglo XXI no hay gran mérito en celebrar comicios normales. La clase política nacional abona su desprestigio al congratularse por la “fiesta de la democracia”, del “gran espíritu cívico” , cuando no se debiera esperar menos de una nación con un PBI per cápita que recién comienza a recuperarse. La economía, esa gran maquinaria de manipulación que han usufructuado todos los gobiernos desde el regreso de la democracia,  comienza ha erguirse lenta pero incesantemente. A un costo más elevado del esperable, pero con un horizonte auspicioso. El presidente pude leer los resultados eventuales como una confirmación del rumbo o cambiar de estrategia. Pero será la sociedad en su conjunto, la que deberá advertir que la ausencia de cambios en la compleja institucionalidad del país será una verdadera derrota, no de una facción o candidato, sino del país y su futuro.(www.caraycecaonline.com.ar)