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Los desnudos y los muertos

Macri con obreros de la Construcciòn

La victoria de Cambiemos revela el creciente compromiso de un gran parte de la ciudadanía para abrir un nuevo ciclo político(Por Jorge Augusto Avila)

Buenos Aires, 28 de octubre.(caraycecaonline) La victoria de Cambiemos revela el creciente compromiso de un gran parte de la ciudadanía para abrir un nuevo ciclo político. Implica renovadas expectativas sobre el desempeño  del oficialismo tanto como de la oposición, ante un horizonte aún incierto en cuanto a la estabilidad de los consensos que  pudieran lograrse. La persistencia de un núcleo duro de sectores que parecen no estar dispuesto  a revertir los serios déficit que muestra el país, no sólo en materia económica, fiscal y productiva, sino también en participación cívica responsable, educación, seguridad y salud pública, es un dato a tener en cuenta por los funcionarios y  dirigentes del oficialismo.
El examen electoral de medio término, con holgura,  implica un fortalecimiento que permitirá  abordar la agenda legislativa con mejores perspectivas, habida cuenta el escaso rendimiento parlamentario  desde el cambio de gobierno en 2015, dada  la persistente obstrucción opositora.
Es de esperar, que también cesen las reiteradas acciones para deslegitimar a la administración del presidente Mauricio Macri, y en especial, los conatos de violencia que han surgido en diversas ocasiones,  incompatibles con la pacifica convivencia democrática, y el respeto a las instituciones. Es un desafío para todo el arco político que incluye a las organizaciones de la sociedad civil. Después de tres décadas de emergencias recurrentes y proyectos oportunistas de corto alcance, nuestra sociedad ha expresado con su voto la necesidad de urgir la construcción de verdaderos programas estratégicos para recuperar el tiempo perdido en confrontaciones estériles  que sólo aparejaron una decadencia que puede advertirse en todos los órdenes de nuestra  Comunidad. La nueva gestión ha avanzado, con aciertos y errores, en procura de un nuevo escenario que hoy se muestra propicio, pero exige prudencia y eficacia para alcanzar los objetivos trazados, ambiciosos pero posibles. Es preciso el aporte de todos los sectores para una etapa cargada de acechanzas de un complejo contexto regional e internacional. Se ha ganado una batalla contra las rémoras de una idiosincrasia nacional facilista y depredadora, pero es sólo el fin del principio de una transición emponzoñada por los intereses fácticos  de bandas saquedoras del Estado. Quedan aún muchas luchas pendientes para alcanzar la República virtuosa que todos merecemos.
Lo demuestran los avatares que precedieron a la detención de Julio De Vido,   símbolo de la corrupción kirchnerista. Restan que sigan su mismo camino,  Amado Boudou, Aníbal Fernández, Alejandra Gils Carbó y la jefa de esta mafia, Cristina Kirchner, quièn insiste en ser “perseguida política” para eludir su grave responsabilidad en el gigantesco saqueo al Tesoro Nacional.
Desnudos de argumentos jurídicos para justificar el latrocinio, apelan a sofismas como la falta de independencia judicial, o tecnicismos abogadiles para obstaculizar  las investigaciones.
Igual de indignante , es la recurrente manipulación por la muerte del artesano Santiago Maldonado, una circunstancia desgraciada que sigue siendo enarbolada por la pareja Zaffaroni-Verbitsky, por medio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos(CIDH), al amparo de organismos del sector que han medrado durante el kirchnerismo con esa causa , y que también deberán rendir cuentas ante la Justicia.(www.caraycecaonline.com.ar)