Corrupcion K El destino de los Fondos de Santa Cruz

El financista K fallecido, Aldo Ducler, había informado a la UIF sobre los fondos de Santa Cuz

lEl extinto Diego Ducler

De acuerdo con fuentes oficiales y a otras cercanas al financista, por lo menos un asesor legal con línea directa con el Presidente, un ministro y un secretario de Estado ya habían visto el documento que Ducler presentó el 30 de mayo pasado en la Unidad de Información Financiera (UIF) y que ofrecía datos a cambio de una recompensa para influir en el juicio sobre YPF contra la Argentina que se lleva adelante en Nueva York, por US$ 4000 millones.

Buenos Aires, 29 de diciembre.(cararycecaonline) Una nota del diario La Nación del 11 de junio de 217, cuatro días después de la muerte repentina  de Aldo Ducler en una calle de la zona bancaria porteña, reseñó lo vínculos del financista con la familia Kirchner desde los años ’90. Esa información que ayudó a desentrañar el manejo de los fondos públicos recibidos por Néstor Kichner de manos del  entonces ministro Domingo Cavallo, por el apoyo parlamentario decisivo para privatizar YPF.  La conflictiva relación con el Gupo Petersen de los Ekenazi, de parte de los Ducler, padre y ahora su hijo Juan Manuel, es el capítulo final para descubrir la enorme estafa a la Argentina que consumaron los Kirchner junto con Repol, subsidiaria de la  británica British Petroleum. Nada casual, uno de los abogados  aseguró que Diego Lagomarsino había intentado recientemente  un «acercamiento » con el hijo de Ducler, que cuenta con vigilancia durante 24 horas.(Nota de la Redacción)

——————————–Nota de La Nación—————————-

El Gobierno de Mauricio Macri conocía desde hace por lo menos dos meses la explosiva información que el financista Aldo Ducler estaba ofreciendo sobre Néstor y Cristina Kirchner, y la supuesta «asociación ilícita» que malversó los millonarios fondos de las regalías petroleras que Santa Cruz recibió en el 1993.

De acuerdo con fuentes oficiales y a otras cercanas al financista, por lo menos un asesor legal con línea directa con el Presidente, un ministro y un secretario de Estado ya habían visto el documento que Ducler presentó el 30 de mayo pasado en la Unidad de Información Financiera (UIF) y que ofrecía datos a cambio de una recompensa para influir en el juicio sobre YPF contra la Argentina que se lleva adelante en Nueva York, por US$ 4000 millones.

Los contactos entre el financista y el Gobierno, según confirmó LA NACION, fueron hace dos meses a través de una triangulación entre tres abogados: el asesor legal muy cercano al presidente Mauricio Macri, su ex socio en un estudio jurídico y un letrado penalista cercano a los Ducler en los últimos meses.

La idea de Ducler surgió tras la aprobación de la ley del informante (27.319) en diciembre pasado. El financista mantenía una fuerte desconfianza en la justicia argentina, que había tardado más de ocho años en dictar su sobreseimiento en una causa por narcolavado y que había ignorado el año pasado denuncias por amenazas. Buscaba negociar directamente con el Poder Ejecutivo. Esta ley, pese a que nunca se reglamentó, le ofrecía mantener el anonimato y el recibir una «contraprestación económica».

Entonces, Ducler y su hijo Juan Manuel se asustaron y decidieron blindarse mediáticamente. Dejaron el martes 30 el documento en la mesa de entradas de la UIF, sabiendo que iba a trascender. Ducler, que se había quedado sin tarjetas, adjuntó una de su hijo con su nombre y celular escrito con birome, y pidió que el sobre blanco fuera entregado directamente a Mariano Federici, titular de la UIF. Un día antes había enviado a su mujer a Mar del Plata.

Las condiciones

En el escrito, Ducler solicitaba reserva de identidad y protección para su familia. Y pedía «10% libre de impuestos sobre el monto reclamado por Burford Capital»; es decir, sobre US$ 4000 millones y un «10% de adelanto».

Según Ducler, podía aportar información para ganar el juicio en Nueva York, evitar nuevas demandas por la expropiación del 51% de YPF e incluso comenzar acciones contra Repsol por el vaciamiento de la petrolera. Su último objetivo era «recuperar parte de los US$ 1289 millones cobrados por los Eskenazi en conceptos de dividendos en YPF».

Estaba dispuesto a informar los «números de cuentas en EE.UU., Luxemburgo y Suiza, donde estaban depositados los fondos de Santa Cruz, quiénes eran los banqueros y representantes de Petersen Energía en España y Australia, apoderados, administradores y operadores de los fondos de Santa Cruz, operadores políticos para que el Grupo Petersen comprara el 25% de YPF a Repsol, operadores políticos, empresarios y funcionarios argentinos y españoles, que junto a bancos extranjeros establecieron una sociedad ilícita para estafar a la Argentina y a YPF, documentación sobre las maniobras para que el Grupo Petersen compre YPF a Repsol y pruebas de las presiones que Néstor y Cristina Kirchner ejercieron sobre Repsol para obtener el 25% de YPF, entre otra documentación.

¿Cómo conocía Ducler estos datos? Mercado Abierto, la financiera que conducía en los años 90 con Miguel Iribarne y Héctor Scasserra, era asesora de varios gobiernos provinciales. Tenía oficinas en varias ciudades del interior y asesoraba a la Santa Cruz de Néstor Kirchner.

Ducler fue el encargado, a través de varios intermediarios de Kirchner, de ubicar esos fondos en el exterior, aunque nunca fue custodia ni apoderado, afirman cercanos. Básicamente, Ducler conocía el origen y la ruta del dinero que, según luego denunció, se usó para comprar -bajo presión- una parte de YPF.

Todo se complicó para el financista en noviembre de 1999, cuando el gobierno mexicano radicó una denuncia en su contra en la justicia argentina por supuesto lavado de dinero proveniente del cartel de Juárez. Sin embargo, en septiembre de 2000, de acuerdo a documentos a los que accedió LA NACION, los integrantes de Mercado Abierto (Ducler, Iribarne y Scasserra) llegaron a un acuerdo con los departamentos de Justicia y del Tesoro de los Estados Unidos para poder seguir operando en ese mercado y descongelar sus cuentas bancarias. En 2001, EE.UU. envía parte de esta documentación a la comisión de lavado del Congreso, de la que participaban Cristina Kirchner y Elisa Carrió.

En 2004, la justicia mexicana declaró como ilegal la Operación Casablanca (que se había denunciado en la Argentina), ya que los fondos que supuestamente eran del cartel de Juárez pertenecían, en rigor, al Departamento del Tesoro de los EE.UU., que en una maniobra con agentes encubiertos no informada a los mexicanos buscaba tentar a los banqueros de los que sospechaba por lavado. En 2008, la justicia argentina sobreseyó a Ducler.

Desde esa fecha, según quienes lo frecuentaron, Ducler intentó «limpiar su nombre». Incluso, financió la edición de un cuadernillo, llamado «El Caso Ducler», que distribuía entre conocidos. Nunca lo logró. El año pasado fue a la Justicia para radicar ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi «lesiones a su honor» por varias notas publicadas que lo seguían vinculando con el «narcolavado». En la ratificación de esa denuncia, en octubre pasado, denunció ser «blanco de graves amenazas proferidas en forma cobarde en las redes sociales».(www.caraycecaonline.com.ar)