Corrupcion K Caso Balcedo

Los “Buenos Muchachos” amigos de Balcedo

Si se ve la lista de sus amigos, se entiende cómo pudo hacer la plata que hizo.

Buenos Aires, 9 de enero.(caraycecaonline) Unos cuantos sabían que había un dirigente gremial y dueño de medios llamado Marcelo Balcedo multimillonario, con una mansión tipo Hollywood cerca de Punta del Este, más autos de lujo que un capo narco y diamantes en la dentadura de su esposa?

Un completo desconocido que de buenas a primeras saltó a la tapa de los diarios y a la televisión. Pero había gente conocida y muy conocida que lo conocía. Y que lo conocía bien.

Por empezar, los candidatos a diputados provinciales de la lista de Cristina Kirchner en La Plata. Balcedo fue uno de los financistas de la campaña y en retribución le dieron el tercer lugar para Marta Susana Mariño, secretaria de su gremio Soeme.

Fue un acuerdo de Balcedo con La Cámpora de Martín Alaníz y Florencia Saintout, el ex intendente Pablo Bruera y Carlos Quintana, histórico jefe provincial de UPCN. Todos estuvieron el 8 de Octubre pasado cuando por primera vez se descubrió un busto en la sede del partido Justicialista.

Era de Antonio Balcedo, el padre de Marcelo que es fanático de la saga de El Padrino. A pedido de Marcelo se escuchó en el acto el Va, pensiero, de la ópera Nabucco de Verdi. La misma música que Coppola pone en El Padrino 2 cuando Al Pacino llega a Corleone, el pueblo de su padre en Sicilia. Gustos que se daba Balcedo y que todos aplaudían.Cabeza de la lista fue Saintout, decana de la facultad de Periodismo platense y que no tuvo problemas en aliarse con Balcedo, un extorsionador serial desde los tres medios que manejaba: el diario Hoy, la radio 92 y la revista La Tecla. Por si no se recuerda, tampoco había tenido problemas para premiar por sus aportes a la libertad de expresión a los dos personajes que acabaron con el periodismo en Venezuela: Chávez y Maduro.

Alaníz, jefe de Saintout, es santacruceño como los Kirchner y amigo de Máximo. De ahí deviene su poder. Máximo lo puso al lado de Parrilli y de Mena en la ex SIDE y él puso a su lado a un grupo de militantes platenses de La Cámpora. Todo queda en casa.

El más conocido entre los conocidos en el acto del busto fue Scioli, que le dio a Balcedo muchísimo más que pauta oficial. Su jefe de gabinete Alberto Pérez y Lautaro Mauro le armaron negocios o negociados habría que decir con proveedores del gobierno.

Pérez es el mismo que se convirtió en marchand para blanquear plata sucia y que tuvo como ladero a Walter Carbone, cajero mayor del sciolismo descubierto con el dragón con panza de caja fuerte en su mansión del country Abril. Mauro es el mismo que operó con el socio de Boudou, Núñez Carmona, para apropiarse de Ciccone. Todos buenos muchachos.

Scioli también le cargó la billetera a Balcedo pasándole a Soeme los aportes de 8.000 empleados a través del ministro Oporto. Y por medio de otro ministro, Casal, le abrió la puerta de la protección de jueces y fiscales sobre todo de dos: los miembros de Casación Víctor Violini y Martín Ordoqui, un quilmeño que responde a Aníbal Fernández.

Otro de los que aplaudió a Balcedo en el PJ fue Bruera, sobrino de monseñor Lugones y que puso a Guillermo Escudero segundo en la lista. El hermano de Bruera está preso por pedir coimas cuando él era intendente. Para no pelearse con Kraiselburd, dueño de El Día, Bruera le negaba pauta a Balcedo. Pero le entregaba en negro $ 500.000 cada mes.

Se entienden El Gran Chaparral, los autos, el lujo y los diamantes de Balcedo. Y se entiende por qué unos cuantos lo conocían.(www.caraycecaonline)