Justicia

El juez que investiga la muerte de Pérez Volpin ya fue denunciado en otras causas

El magistrado tuvo pedidos de juicio político y denuncias de supuesta corrupción y «negación de Justicia».

Buenos Aires, 7 de abril.(caraycecaonline) No es la primera vez que el juez Gabriel Ghirlanda, que entiende en la causa por la muerte de la periodista y legisladora porteña Débora Pérez Volpin, se ve envuelto en episodios de reclamos y denuncias por su accionar como magistrado.

Las Madres del Dolor pidieron su juicio político en 2005 por haber hecho caso omiso sobre un delincuente con antecedentes que terminó asesinando a una mujer y violando a su hija; en 2011 fue acusado de haber recibido presuntamente una coima para dictar la falta de mérito en la causa de la niña Zahira Morales a quien daño gravemente la caída de un árbol; y en 2013 fue denunciado junto a otros magistrados por «negación de justicia» y «corrupción».

El actual titular del Juzgado Nacional Correccional n°3 nació el 26 de septiembre de 1962, egresó de la UBA en Derecho e ingresó a un Juzgado de Instrucción como empleado y luego comenzó a hacer la carrera judicial.

El 6 de diciembre de 2005, las Madres del Dolor le pidieron al entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, que impulsara el juicio político contra Ghirlanda por haber liberado a Claudio Adrián Alvarez, acusado de asesinar -días antes- a una mujer de 56 años y violar a su hija de 13 en el barrio porteño de Nuñez. Según argumentaron las madres, en agosto le habían advertido al juez que Alvarez, con antecedentes, iba a matar a alguien, pero Ghirlanda habría desechado esa posibilidad.

Alvarez fue condenado por tribunal oral 13 de la Capital Federal el 3 de noviembre de 2006 a reclusión perpetua, sin posibilidad de libertad condicional por tratarse de un reincidente, es decir un hombre con una condena previa.

En marzo de 2011, el Juez Ghirlanda volvió a ser denunciado. Esta vez fue la madre de Zahira Morales, una niña que estuvo internada en gravísimo estado por la caída de un árbol en el barrio porteño de Almagro, que le provocó serios daños.

El incidente ocurrió el 1° de diciembre de 2009. Zahira Morales, una nena de seis años, jugaba en la plaza Almagro con su hermano Agustín cuando una rama cayó y la golpeó en la cabeza. La nena estuvo dos meses internada en el Hospital Gutiérrez, con una fractura y hundimiento de cráneo. Si bien salvó su vida, quedó con graves secuelas, como epilepsia postraumática, pérdida de control del lado izquierdo del cuerpo y problemas de memoria.

Su madre, Bárbara Leccadito, denunció en marzo del 2011 que el magistrado Ghirlanda fue «comprado» con una cifra de «seis ceros» para dictar la «falta de mérito» a funcionarios porteños y ex autoridades de la Ciudad acusados por el hecho.

La madre de la niña consideró en aquél entonces que «el responsable principal» del hecho, «por haber puesto determinadas cosas en el medio, es Mauricio Macri», en aquél tiempo, Jefe de gobierno porteño. «Le sigue Juan Pablo Piccardo, además de los de más abajo», agregó la mujer.

El 22 de ese mes, Ghirlanda dictó «falta de mérito» para el ex ministro de Ambiente y Espacio Público Juan Pablo Piccardo, además de otros ex funcionarios.

Sin embargo, tres años después, en marzo del 2014, la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional declaró la nulidad del fallo de primera instancia del juez Ghirlanda, que había decretado la falta de mérito para los funcionarios. Y poco tiempo después, el Juzgado Nacional en lo Correccional N° 4 condenó a tres ex funcionarios porteños a un año y medio de prisión por el caso de Zahira Morales.

Finalmente el 21 de marzo de 2013, con el expediente 267/2012 caratulado «Lares Fabián Maximiliano c/Dres Ghirlanda G. – Oyarbide Norberto – Cassanello S y Botto E.», el Consejo de la Magistratura, encabezado por Mario Fera, trataba la denuncia contra los magistrados.

El particular acusaba a los jueces Ghirlanda, Oyarbide, Cassanello y Notto de «negación de justicia, asociación ilícita y corrupción», «y los delitos de obstrucción de justicia y corrupción». No obstante, la denuncia fue desestimada «in limine».(www.caraycecaonline.com.ar)