Editoriales La semana que pasó

Abusar, es no gozar

Moyano, titular de Independiente y su cuñado, de la AFA, ante el periodismo

“Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo al cambio” Octavio Paz (Escritor mexicano Premio Nobel de Literatura 1998) (por Jorge Augusto Avila)

Buenos Aires, 21 de abril.(caraycecaonline) La revelación de una amplia red de abusadores y pedófilos en el  ámbito deportivo, no debe disimular la extensión de estas prácticas perversas en sectores como la farándula, la Iglesia y la educación. Todo  ámbito de formación que convoca a menores, es una suerte de `coto de caza’ para perturbados y alienados que confunden el goce con el sometimiento, una actitud que con diversos parámetros, contamina la convivencia social. También se relaciona con la política y los recientes debates tarifarios.
Desde hace un tiempo, la opinión pública sigue escandalizada el devenir de una saga de pedófilos y abusadores que se instalaron en el ámbito del fútbol de inferiores. Cabe consignar que la mayor novedad en la cuestión, es la organización de esta red que está  abiertamente dedicada a la captación, persuasión y sometimiento de menores para abusos sexuales de toda índole. Convengamos que las prácticas aberrantes vienen de larga data, no sólo en el mundo deportivo, sino en aquellos  ámbitos donde se congregan los niños para su formación en valores muchas veces tergiversados bajo la tutela de instituciones corrompidas por conductas desviadas cuyas consecuencias resultan funestas.
Quizá esta instancia ha calado hondo por implicar a niños y jóvenes que llegan a la cumbre en el “parnaso futbolero”, que sigue siendo la mayor industria del espectáculo en nuestro país, y a nivel mundial. Se mueven fortunas en torno a jóvenes figuras que acceden a niveles de consumo masivo, en la mayoría de los casos sin la formación adecuada, y con la manipulación de grandes intereses que abarcan incluso a gobiernos y organismos internacionales. El cóctel incluye drogas, alcohol y dinero. Mucho dinero.
Existe cierta complicidad de una sociedad apática e hipócrita, donde muchas veces no se escuchan con la atención debida los relatos de menores que mayores inician en prácticas abusivas. En algunos casos porque las familias replican esos modelos de relación de dominación y subyugación, y pretenden sublimar los actos de perversión que pueden comenzar con caricias inapropiadas, gestos que se pretenden de goce cuando en realidad son de perturbación.  ¿ Cuantos cracks admirados por las multitudes, callan esas acciones ominosas del pasado en las inferiores ?No sólo aquí; hablamos del mundo.
¿ Y en el  ámbito eclesiástico Con fundados motivos el Papa Francisco pidió disculpas en nombre de la Iglesia por los abusos en Chile, territorio que visitó recientemente con una actitud desconfiada hacia los hechos imputados. Hasta ahora nada dijo de la situación del padre Grassi, condenado en nuestro país, y de los numerosos casos verificados aquí y en otras latitudes. Quizá  sea preciso que haya una investigación como la del diario “Boston Globe”, premiada y reflejada luego en la película ganadora del Oscar, Spotlight”, para que queden a la luz las organizaciones y oscuros manejos de otros “purpurados” escandalosos.
Tampoco la educación queda exenta de estas conductas abyectas. No sólo son  casos de maestros y profesores ,actúan con saña de predadores o con desaprensión, sino que en el mismo ambiente estudiantil se practican rituales iniciáticos de variado contenido. Muchas veces ello se refleja en el rendimiento educativo, pero es allí donde los responsables de las entidades docentes buscan otras razones para justificar dichos altibajos
A todo ello se suman operaciones mediáticas y de espionaje que sólo tienden a confundir, con claros objetivos, la investigación de estos procederes. Ahora, se implementan protocolos de protección en las pensiones de futbolistas juveniles, la Curia adopta nuevos para investigar internamente los abusos y en la educación, en algunos países, fueron iniciadas  acciones preventivas, como no permitir la presencia de un adulto sin compañía de otro, en general de diverso sexo, cuando el niño realiza acciones íntimas, como ir al baño y requiere ayuda o supervisión, como en los jardines de infantes. Será  clave que desde el poder, siempre implicado por acción u omisión en estas acciones, se comience a comprender que abusar, no es gozar. Y debemos ser muy cautelosos al trasmitir valores trascendentes a aquellos que heredarán un futuro de plenitud o de miseria.
Para el lector avisado, no será extraño sentirse abusado cuando desde el taburete judicial, una octogenaria magistrada impone una ingrata intervención al Partido Justicialista sin otro fin que reactivar su vida interna, algo decaída en el último tiempo. Pone al frente a tres experimentados espadachines, ex amanuenses del menemismo y el kirchnerismo que, con algún esfuerzo quizá, van a transformar lo que queda de esencia democrática entre nosotros, en un verdadero cambalache. A ellos se suman los radicales encabezados ,no casualmente, por el nosiglista Alfredo Cornejo y la diva solipsista Elisa Carrió, que embarcan a la coalición gobernante en un debate estéril sobre tarifas, que solo beneficia a la oposición.

La agenda política y económica no va modificarse por los reclamos, por parte de la oposición, y las raídas movilizaciones en algunos puntos de la ciudad, por parte de quienes muestran su descontento ante una nueva tanda de incrementos.
Lo cierto es que el gobierno aún no ha terminado de normalizar el atraso tarifario heredado de la gestión anterior ,aunque ya ha recorrido la mayor parte del camino.El atraso tarifario respecto al resto de los precios de la economía y respecto al costo de generar la energía fue mayúsculo. En 15 años, mientras  la inflación acumuló casi un 1.300% de aumento y los salarios casi un 1.600% de aumento, el precio que pagaba un usuario de la Capital Federal por su consumo de electricidad solo aumentó un 15% y lo que pagaba un usuario en Entre Ríos aumentó un 328%. Es decir que el precio pagado por la demanda fue congelado por completo o tuvo aumentos imperceptibles frente a lo que aumentaron todos los precios de la economía. Por si fuera poco, el costo de generar esa energía consumida, a su vez, se incrementó muy por encima al promedio de inflación. Como consecuencia del aumento general de precios y por el incremento de los “commodities” en dólares a nivel internacional, la generación de energía eléctrica en el mismo período aumentó casi un 2.300%. Es decir que la brecha entre el precio que pagaba la demanda por consumir y la que necesitaba la oferta para generar esa energía era cada vez mayor. Parte de esta brecha fue cubierta con subsidios del Estado Nacional, que llegaron a representar un 5% del PBI en el año 2015, y otra parte no se cubrió y pasó a desincentivar la inversión en el sector. Así, Argentina pasó de ser un país que en 2006 exportó 6.000 millones de dólares, a ser un país que tuvo que importar más de 10.000 millones de dólares. Mientras  el consumo promedio de los hogares pasó a ser dos o tres veces mayor que lo que registran Uruguay y Chile.Al llegar al gobierno, el nuevo equipo económico comenzó a regularizar la situación de forma gradual pero permanente con el objetivo de cerrar el déficit fiscal generado, en parte, por los subsidios al consumo de energía. Pero también con el objetivo de dar las señales de precios necesarias para recuperar la inversión en el sector y detener el crecimiento de las importaciones de energía.En el año 2015, lo que pagaban los usuarios llegaba a cubrir apenas el 15% del costo de generación de la electricidad mientras que en la actualidad llega a cubrir el 73% del costo. Es decir, que es mucho lo que se avanzó, pero la tarea no esta completa aún.Luego de 15 años de ver aumentadas sus posibilidades de consumo al tener tarifas congeladas o con alzas esctrechas, ahora es necesario desandar ese camino. Esta “pérdida de consumo” es lo que genera resistencia y malestar en los usuarios. La herencia del 2015 sigue presente complicando los planes de quienes deben esforzarse cada vez más en encontrar el equilibrio entre la convergencia y la eficiencia económica, y el apoyo popular de muchos que no gozan de luz, ni gas ni agua potable y cloacas en su vida cotidiana ,por culpa de quienes ahora quieren dar clases de política energética.  Y esto, es otro verdadero abuso.(www.caraycecaonline.com.ar)