Editoriales La semana política

Arar sobre las ruinas

Néstor parado sobre los que parecen las ruinas de la mina de Río Turbio

Supuesto: “Estamos condenados al éxito. Tenemos una gran potencialidad y somos un país rico. Nos falta organizarnos un poco”.
Certeza: Desde hace cincuenta años venimos con bajo crecimiento, manotazos de ahogado en materia económica, conflictos permanentes en la sociedad, educación en declive, justicia corrupta, fuerzas armadas idem, y pasan los gobiernos y parlamentos sin lograr soluciones.
(Jorge Augusto Avila)

Buenos Aires, 23 de junio.(caraycecaonline) Supuesto: “En fútbol somos los mejores del mundo. Los rivales entran a la cancha achicados. Ganamos desde el vestuario por goleada”.
Certeza: Vamos al mundial de casualidad, los vikingos nos hacen partido y los croatas, que deben recordar las armas truchas que les vendimos en los 90, nos meten tres, y nos tienen piedad. Nos esperan los africanos de Nigeria, y va a ser otro drama. Por ahí zafamos.
Supuesto: “Estamos condenados al éxito. Tenemos una gran potencialidad y somos un país rico. Nos falta organizarnos un poco”.
Certeza: Desde hace cincuenta años venimos con bajo crecimiento, manotazos de ahogado en materia económica, conflictos permanentes en la sociedad, educación en declive, justicia corrupta, fuerzas armadas idem, y pasan los gobiernos y parlamentos sin lograr soluciones.
Sería sencillo hacer una comparación fácil entre el país y nuestro fútbol, en un momento como la máxima competencia de este deporte, donde siempre aspiramos a ser primeros. Pero hay cuestiones más interesantes sobre que reflexionar. La extendida práctica fascista del escrache, impidió que todos podamos honrar a nuestra bandera nacional como corresponde. El sindicalismo oportunista lanza un paro bien calificado  “dominguero” en momentos que todo el arco social hace un esfuerzo modificando la pauta salarial de paritarias en busca de compensar las penurias de mucha gente. Nunca se preocuparon de los niveles de trabajadores en negro, los informales atados a contratos abusivos y volátiles. Rechazan el blanqueo laboral, y no quieren ir a los tribunales para explicar sus turbios manejos, ni sus contubernios con el gobierno kirchnerista, entre otros. Estos sindicalistas  organizan un paro general en momentos que se logran dos logros importantes por parte de la comunidad internacional: salir del estado fronterizo en que nos ubicó el gobierno cristinista, y concretar una salvaguarda financiera mediante un importante préstamo que permitirá seguir buscando mejores soluciones a los problemas estructurales del país. Los números de las cuentas nacionales del primer trimestre del año confirmaron lo que era un patrón de crecimiento saludable para la economía: los dos componentes de la demanda más dinámicos eran las exportaciones y la inversión. La recesión del segundo y tercer trimestre implicará una interrupción del proceso de crecimiento. Una vez superado este impasse debería procurarse recuperar este patrón de crecimiento perdido.
El primer componente para superar los errores, es reconocerlos. Los nuevos ministros en sus primeras declaraciones fueron claros en tal sentido. El flamante titular de la cartera de Energía, Javier Iguacel, afirmó que los aumentos de tarifa seguirán, no hay otro remedio. Pero se buscará encontrar fórmulas que impidan pasar angustia y necesidades a los sectores mayoritarios, involucrando a las provincias en el manejo de las variables locales. Por su parte , el nuevo titular de Producción, Dante Sica reconoce que las cosas no va a ir mejor en los próximos meses, pero a fines de año la situación cambiará.
Como en el mito de Sísifo, la conclusión no busca trasmitir optimismo ni pesimismo. En el mundo de la política, el engaño, lo contrario a la verdad, genera incertidumbre y desconfianza. Además, argumentar en este clima equivocaciones, errores y desaciertos, también es mentira. No se trata de ser escéptico, creyendo que la verdad no existe o no se puede conocer. Tampoco se trata del canto del cisne. Sí se trata de evitar la confusión entre el disturbio, la inseguridad, y la discordia, en lugar del orden, la tranquilidad y la armonía. Sí se trata de conocer la realidad sin utopías ni ucronías, ni “cantos de sirenas”, y así evitar concluir en el abuso de poder sintetizado en el lema político de gran impacto, “plata para los amigos, palos a los indecisos y plomo a los enemigos”, vigente durante más de doce años. Habrá que arar sobre las ruinas, para construír un futuro diferente.(www.caraycecaonline.com.ar)