Editoriales La semana política

Los “quebrados”

La ex presidenta y el ex secretario José López y la ex presidenta

La descomposición, como en los productos enlatados, se produce de adentro hacia afuera, hasta explotar . Aparece así la primera línea del elenco patagónico ya en condición de arrepentidos o procesados colaboradores:  Claudio Uberti, José López, y empresarios “amigos” Carlos Wagner, Juan Chediack y Ernesto Clarens, entre otros. (por Jorge Avila)

Buenos Aires, 18 de agosto.(caraycecaonline) El  ocultamiento del saqueo consumado por el kirchnerismo durante  veinte años, ya que es preciso incluir el gobierno  santacruceño por ser gestada allí  la matriz de corrupción, sufre el derrumbe  definitivo, como un proceso natural, inherente a las características de sus autores. La descomposición, como en los productos enlatados, se produce de adentro hacia afuera, hasta explotar . Aparece así la primera línea del elenco patagónico ya en condición de arrepentidos o procesados colaboradores:  Claudio Uberti, José López, y empresarios “amigos” Carlos Wagner, Juan Chediack y Ernesto Clarens, entre otros. ¿ Se podía esperar otra conducta de “quebrados” que después de las convulsiones populares posteriores al regreso de Juan Domingo Perón y su fallecimiento, sacudieron a nuestra sociedad dejando una estela de horror, anticipando los desvaríos del Proceso, al que muchos “progres” calificaron de “dictablanda” ?. Según ellos, Videla era el ala “democrática” del ejército. ¿ Donde estaban por entonces los integrantes del ambicioso matrimonio Kirchner ?. Desde Río Gallegos, donde llegaron después de haber delatado los planes de la facción política juvenil a la que pertenecían, se refugiaron en la protección militar para comenzar a acumular millones de pesos con la apropiación de propiedades de quienes no podían pagar la nefasta resolución 1050 que despojó de sus bienes  a miles de compatriotas. Tenían como base la inmobiliaria de Osvaldo Sanfelice y la complicidad del ignoto contador Víctor Manzanares, actual procesado y encarcelado. Sumaron otros especialistas en bajezas, como Ricardo Jaime, Eduardo Zannini y Julio De Vido, y cuando llegó la democracia se presentaron como la opción renovadora del peronismo. Perdieron. Recién en 1987 Néstor Kirchner accedió ajustadamente a la intendencia de Río Gallegos. En 1991 logró la gobernación acompañando al menemismo. Ya entonces habían comenzado a perfeccionar el plan de corrupción sistemática, que abarca no sólo a la obra pública y las finanzas, sino al relato negacionista que aun mantiene la viuda en busca de un escape imposible a la Justicia. El modelo era incompatible con el robo menemista, de tal modo que se plantaron como alternativa y finalmente, mediante el duhaldista “grupo Calafate”, que también integraban Alberto Fernández, Jorge Argüello, Héctor Recalde, Julio Bárbaro, León Arslanián, Elvio Vitale y Carlos Campolongo, entre otros, llegaron al poder. Perdieron, pero al no presentarse Carlos Menem en segunda vuelta, el camino quedó expedito. Poco queda por agregar a lo que se verifica en los expedientes judiciales desde el 2003 hasta la fecha. Todos ellos, liderados ahora por la dudosa abogada, son expertos en fracasos y explicaciones rebuscadas, en culpar a otros. En defenestrar inocentes. En consagrar la creencia de que el fin justifica los medios. Un estilo similar a los empresarios que los acompañaron con rapidez al detectar esas conductas. Ellos también ahora son arrepentidos, colaboradores, sumisos. Llegan a la instancia clave  en  un momento crítico de nuestra economía.La conducción del Banco Central decidió dar un giro importante en su política monetaria frente a los nuevos episodios de inestabilidad cambiaria.  Puso en marcha un proceso de desarme del stock de Lebacs hasta fin de año con el objetivo de reducir la vulnerabilidad del sistema financiero. Un nuevo camino que no será sencillo, ni estará exento de riesgos.  Mientras tanto, Cristina y su banda de corsarios “arrepentidos” no parecen dispuestos a devolver el botín. Y la justicia no muestra voluntad suficiente. Quizá sea necesario que el pueblo haga tronar el escarmiento. Ya sabemos que los “quebrados” suelen responder ante una fuerza tenaz.(www.caraycecaonline.com.ar)