Editoriales La semana política

Espejos rotos

No se llegó hasta aquí por casualidad. La corrupción no ha calado tan hondo por azar, sino por la existencia de una participación cívica necesaria que ha sido muy funcional a los premeditados planes de los malandras de siempre.(por Jorge Avila)



Buenos Aires 25 de agosto.(caraycecaonline) Como en los cuentos infantiles, durante años, la reina Cretina se miro en un espejo que solo devolvia cortesías. Amanuenses, socios, cómplices y aliados de ocasión,  extendieron sus fantasías en la medida de sus conveniencias. Que eran muchas y, como se ha visto, muy carasn. En especial  para las arcas del Estado, es decir, todos nosotros, los que ahora sufrimos las consecuencias de la codicia delictiva de esa banda comandada por la senadora y su difunto esposo. Pero, Néstor y Cristina Kirchner ¿ son un rasgo accidental del esquema social que rige nuestro país ?. ¿ O forman parte de una patología sociológica, que ha transformado al oficialismo en “religión” militante durante los últimos 50 años ?. Muchos argentinos sienten una enorme indignación y una gigantesca impotencia. Los “cuadernos” de la indignidad pusieron en evidencia brutal y sin atenuantes, ese secreto a voces que casi todos sabían y prefirieron ignorar, por comodidad o conveniencia personal. Cuando aún se debatía sobre la veracidad de los documentos encontrados y su eventual validez como prueba formal en un juicio, empezaron a desfilar por los pasillos de tribunales desprestigiados personajes. A poco  andar y haciendo gala de su cobardía y ningún código de lealtad, se dispusieron  a aportar múltiples detalles a cambio de habilitar una negociación de sus condenas. Empresarios prebendarios, políticos corruptos y jueces deshonestos integran, por ahora, esa nómina tan despreciable como incompleta. La nefasta grilla no está definitivamente cerrada y todo hace pensar que se seguirán sumando acusados y delatores a este patético escenario.   Pocos toman verdadera dimensión del tamaño del escándalo y de sus posibles derivaciones políticas y económicas. Este puede llegar a ser un trascendente hito en la historia. Un antes y un después. No se llegó hasta aquí por casualidad. La corrupción no ha calado tan hondo por azar, sino por la existencia de una participación cívica necesaria que ha sido muy funcional a los premeditados planes de los malandras de siempre. Es tiempo que aparezcan entonces los otros arrepentidos. Los ciudadanos de esta Nación no se pueden hacer los distraídos y hacer de cuenta que nada tuvieron que ver en esta dolorosa y trágica involución. No hay que  temer a reconocer los desaciertos. Es imposible corregir rumbos si antes no se acepta  que se tiene una importante participación en ese funesto derrotero. Gran parte de nuestra  población ha sido cómplice de la corrupción, y  muchos han apoyado con fervor las políticas económicas que  dejaron secuelas insalvables. Hay que hacerse cargo y dejar de lado las infantiles excusas. Muchos políticos a los que votaron han sido  ineptos o corruptos.. Es crucial que exista una autocrítica, una reflexión sincera y un cambio de actitud que nos permita revertir tantos años de decadencia. La movilización popular del #21A puede ser el comienzo de una nueva gesta popular. Dejemos de mirarnos en los espejos complacientes y asumamos con realismo el presente de esfuerzo con el compromiso que exigen las circunstancias. Mientras, son publicadas estadísticas diarias que dan cuenta del fuerte impacto de la devaluación del peso sobre el nivel de actividad económica. A fines de julio, fueron divulgados un par de datos que reflejan el lado positivo que siempre tiene un incremento en el tipo de cambio: la reducción del desequilibrio externo. El único modo de lograr un avance hacia la consolidación de un crecimiento sustentable, es asumir los compromisos contraídos. Y de cara a las elecciones del próximo año, generar consensos que vayan más allá de la coyuntura e implique cambios estructurales que brinden previsibilidad y certeza. Estamos en el camino adecuado. No nos detengamos a preguntarle al espejo. (www.caraycecaonline.com.ar)