Editoriales La semana política

Príncipes y mendigos

Los líderes del G20 en Buenos Aires

La cantidad de acuerdos, convenios y compromisos asumidos por las máximas potencias con nuestro país, revelan una notoria confianza en las estrategias adoptadas.Por Jorge Augusto Avila)

Buenos Aires, 30 de noviembre.(caraycecaonline) La ciudad semidesierta e hiper-custodiada, fue escenario del mayor encuentro de líderes mundiales en la cumbre del G-20. Las negociaciones multilaterales mostraron un nuevo capítulo, donde prevalece la incertidumbre. Pero eso, no implica necesariamente un riesgo. Para la Argentina, es una etapa definitoria para alcanzar estar insertada en el mundo. Uno de los objetivos centrales del Gobierno de Mauricio Macri. La cantidad de acuerdos, convenios y compromisos asumidos por las máximas potencias con nuestro país, revelan una notoria confianza en las estrategias adoptadas. Y también,en la defensa de valores identitarios que se proyectan más allá de un mero cónclave. El requerimiento de la Justicia a la presencia del príncipe Ben Salman, heredero del trono de Arabia Saudita, más allá de las inmunidades esgrimidas, revela un afán por conocer quien está implicado en el asesinato del periodista opositor Jamal Kashoggi. El rol de  Macri en busca de consensos superadores en el comercio internacional, la regulación energética y el cambio climático, resulta clave para comprender la llegada de nuevos aires para el jefe de Estado, que buscará renovar su mandato. Aún jaqueado por algunos datos de la economía, existe un cambio notorio que permitió ubicar al país, nuevamente en el centro de la escena internacional, y retener la primacía en el liderazgo regional. No se trata de “quedar bien con todo el mundo” como interpretan algunos analistas maniqueístas. La relación prioritaria, es con la potencia americana. No sólo por los respaldos explícitos, sino para  balancear las  negociaciones con China y Rusia, hasta alcanzar resultados positivos para nuestro país. Las magras convocatorias en las marchas opositoras, muestra el escaso nivel de incidencia de sectores que se indigestan de palabras, y culminan siempre retornando al pasado, a la mentira, y a todas las formas de corrupción.

¿Han comprendido ese mensaje los empresarios, los sindicalistas, la Iglesia y los eternos fogoneros de conflictos ?. No parece ya que todos confluyen en tratar de obtener una nueva chance para la “reina Cretina”.Ahora en una versión recomendando rezar, junto a sus caniches preferidos, Juan Grabois y Alberto Fernández. Tratan de mostrarla como defensora de instituciones de las que abjuró, llevando el país al borde del caos junto a Kicillof, el niño Máximo y su ex colaborador Sergio Massa. Desde ahora, una nueva perspectiva  se afianza en la sociedad. Con el nuevo esquema de política monetaria y cambiaria, los atractivos rendimientos en pesos en conjunto con un giro en las expectativas de devaluación, modificaron la dinámica cambiaria, equilibrando el balance entre la oferta y la demanda de divisas.  Es decir, si por un lado se ve con buenos ojos la caída de importaciones , las de consumo son de las que más caen, debido a que es necesaria para la corrección externa y la estabilización cambiaria. No puede ofrecerse una mirada en extremo crítica a la contracción del sector que comercializaba esos productos dentro del territorio del país. En gran medida, aunque no totalmente, son dos caras de la misma moneda. Esa moneda es la dolorosa corrección del déficit de balanza de pagos. Pero esta reunión internacional,  brinda un crédito que el país no contaba, para dejar de ser mendigos en un contexto donde prevalece la claridad de objetivos, y la voluntad de alcanzarlos.(www.caraycecaonline.com.ar)