Economía

Dolarizar o no, una duda clave desde ahora, hasta octubre

Los funcionarios argentinos en Davos: Santiago Bausili, secretario de Finanzas, Nicolás Dujovne, ministro de Economía y Santiago Bausili, presidente del Banco Central, en Davos Suiza.

La cantidad de elecciones anticipadas pone otro ritmo a las decisiones económicas. ¿Cuantos pesos se pasarán a dólares?(por Daniel Fernández Canedo)

Buenos Aires, 27 de enero.(caraycecaonline) Ya a fines de 2018 cuando el economista Ricardo Arriazu presentó el gráfico ante directivos de un grupo empresario llamó la atención y ahora cobra relevancia al calor del arranque de las campañas políticas.

El gráfico en cuestión mostraba en dos mapas con división política de la Argentina el “Resultado Primario por Provincia” en 2017 y 2018.

En el primero de los años había 13 provincias en déficit y 9 en superávit y un año se registraba un notable cambio de signo con 20 estados provinciales con superávit en sus cuentas y sólo 2 con déficit.El título se podría llamar las provincias están con plata y el estado nacional tuvo que recurrir al Fondo Monetario para conseguir dólares.

Más allá del cruce de acusaciones sobre cómo el Gobierno distribuyó fondos en las provincias y los resultados que obtuvo en términos de leyes votadas, el tema cobra relevancia este año electoral y resulta clave en la ola de adelantamiento de elecciones provinciales y la decisión pendiente clave que implica si María Eugenia Vidal adelantará los comicios  o irá en la misma boleta que el presidente Mauricio Macri en octubre.

Ya hay nueve provincias que le pusieron fecha al adelantamiento de las elecciones para gobernador (Neuquén (10/3), Rio Negro (7/4), Córdoba (12/5), La Pampa (19/5), San Juan (2/6), Entre Rios y Chubut (9/6) y San Luis y Santa Fé (16/6) y Tucumán que anunció que adelantará pero todavía no puso la fecha. Para Buenos Aires la discusión está a pleno y desde La Plata se dice que el tema se definirá en tres semanas.

Volviendo al cuadro de la situación fiscal de las provincias está claro que los Gobernadores quieren despegarse de la elección nacional y en el caso de los peronistas, aparte gambetear si van o no conCristina Kirchner, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey o Roberto Lavagna, en caso de que se presenten, lo concreto es que tienen fondos para apuntalar su suerte.

El Gobierno volvió a dejar en claro que, más allá de sus aspiraciones políticas, la suerte económica está atada a cumplir el acuerdo de déficit cero con el FMI en el entendimiento de que es la garantía de la estabilidad cambiaria vive la Argentina en estas semanas.

El Banco Central sigue comprando dólares y el mayorista baja 4% en el último mes mejorando el clima financiero y ayudando a la recuperación de bonos y acciones y a una moderada reducción de la tasa de interés.

Las definiciones de los últimos días suman importancia y consolidan las dos caras que vive la economía: la tranquilidad financiera con mejora de mercados y los datos sobre la profundidad de la caída en el nivel de actividad.

La actividad cayó 7,5% en noviembre y acumuló una baja de 2,2% en 11 meses del año pasado y a eso se adicionó el pronóstico del ministro Nicolás Dujovne desde Davos de que en 2019 seguirá el declive.

El Gobierno sigue con su determinación de no hacer pronósticos optimistas: el presidente y el vice del Banco Central, Guido Sandleris y Gustavo Cañonero coincidieron en decir que “va a llevar mucho tiempo” bajar la inflación en lo que constituye una declaración descarnada en términos técnicos pero que lacera el espíritu de los políticos que piensan en la campaña electoral.

Inflación rebelde, accionar en función de lograr un déficit fiscal cero este año y un sendero marcado por la prudencia para bajar las tasas de interés (las letras de liquidez del Banco Central están en 56,7% anual) definen el corazón del accionar económico del Gobierno que, hasta ahora, camina detrás de un objetivo: mantener estabilizado el mercado cambiario.

Los políticos saben que el dólar quieto o retrasado respecto de la inflación suelen darle ventaja a los oficialismos pero, también, que en los años electorales los procesos de dolarización de portafoliosson una tendencia fuerte.

Los datos oficiales hablan de que el año pasado esa dolarización alcanzó los US$ 27.230 millones, la mayor cifra desde 2011(US$21.504 millones) en tiempos de Cristina Kirchner.

Dentro y fuera del Gobierno proyectan cifras sobre cual podría ser el monto de dólares a comprar por los privados este año por motivo precautorio. Concluyen que US$ 20.000 millones (otra verdadera enormidad) podría ser una cifra “aguantable” para el Gobierno sin que se produjeran grandes desbordes.

A eso en el Central le agregan dos ideas: “los que quisieron comprar dólares ya lo hicieron y a los otros no les alcanzarán los pesos para hacerlo”. El tema está sobre la mesa al igual que la increíble danza de elecciones que tendrá este año la Argentina.(www.caraycecaonline.com.ar)