Política La política y el bolsillo

Con más dólares y la reacción del Gobierno se abre otra ventana

La titular del FMI, Crhistine Lagarde y Nicolàs Dujovne

Fue fuerte la liquidación de los exportadores. Se esperan a que los dólares del FMI lleguen al mercado

Buenos Aires, 14 de abril.(caraycecaonline) El viernes la caída del dólar mayorista a $42,20 era fruto de una mayor liquidación de divisas del sector exportador en un mercado que se movía ante un nuevo escenario.

El lunes el Tesoro empezará liquidar, a razón de US$60 millonespor día, US$9.600 millones del tramo que desembolsó el Fondo Monetario la semana pasada. Y los operadores tomaron nota de que algo había cambiado.

Con US$77.000 millones en las reservas se podrá discutir cuántas son de libre disponibilidad o no, pero lo concreto es que el Banco Central tiene más fichas para poner sobre la mesa a la hora de una discusión cambiaria.
La soja serena al dólar, pero el riesgo país se agita por las encuestas

Otra cosa es la política, y ahí también se reflejó que el Gobierno empezó a moverse en dos sentidos: dar una señal en materia de preocupación por la inflación e intentar poner algo de plata en los bolsillos de algunos de los sectores más golpeados por la caída del ingreso en el último año.

En materia de precios hay una señal muy clara: no habrá congelamiento ni nada parecido que pueda surgir desde el Gobierno.

El presidente Mauricio Macri está convencido de que cualquier estrategia que consista en congelar precios por algún período, aunque corto, termina en fracaso para las autoridades. Suele decirle a sus colaboradores que «hasta José Stalin en tiempos de la URSS fracasó en el intento de congelar los precios”.

¿Se ampliará la cantidad de productos incluidos en los «precios cuidados»?

Probablemente sí, y si surge de un acuerdo con las empresas y las cadenas de comercialización. Moderar las subas, e incluso bajar precios, es casi la única estrategia que permite vender un poco más en un contexto de caída del consumo que ya lleva un año.

El conjunto de medidas que se anunciaría el miércoles (¿volver a los descuentos para jubilados que paguen con tarjeta de débito, y un freno a los aumentos tarifarios para los beneficiarios de la Asignación por Hijo, o la ampliación de planes para financiar la morosidad con la AFIP?) llegarán después del mal dato de la inflación de marzo (¿4%?) que se conocerá el martes.

El Gobierno se mueve entre la gestión del jefe de Gabinete, Marcos Peña, atendiendo los reclamos de sus aliados radicales sobre la necesidad política de tomar medidas que intenten recomponer el consumo, y la del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, que obtuvo de la titular del FMI, Christine Lagarde, el guiño de decir que la economía argentina habría empezado a salir de la recesión.

Lagarde se metió también en la campaña electoral cuando opinó que sería «una tontería» que el próximo gobierno, sin importar cual fuera, no continuase con el plan de reformas comprometido por el actual.

La crítica de la oposición surgió casi instantáneamente. Sergio Massa y Felipe Solá tomaron la delantera y fueron duros con Lagarde. Pegarle al FMI siempre resultó redituable en tiempos de campaña electoral. Y en este caso más, porque el organismo le concedió a Macri US$57.000 millones, el mayor préstamo para toda la región.

La posibilidad de renegociar el crédito con el FMI está en boca de todos los políticos. Al Fondo habrá que pagarle US$3.800 millones en 2021, US$18.500 millones en 2022, US$23.000 millones al año siguiente y después quedan US$0.000 millones en 2014 y menos de US$2.000 millones en 2025.

Los pagos de 2021 y y 2022 son los más comprometidos y hoy, con los mercados cerrados para el país, resultarían de difícil cumplimiento, pero nadie se arriesga a pronosticar la posibilidad de otro default.

El viernes los mercados vivían una jornada muy distinta a la de las semanas previas. La fuerte venta de divisas de los exportadores mejoraron el microclima cambiario a la espera de más dólares a partir del lunes y de medidas que puedan atenuar en algo la marcada caída del consumo. Dólares y expectativa abren una ventana.(www.caraycecaonline.com.ar)