Editoriales La Semana política

Por la Patria

Nuestra Patria

Todo indica, que la inútil tozudez de Lavagna para ir a las PASO con el peronismo, deja como alternativa mayor a este amplio sector con la única chance de compartir con Cambiemos una alianza táctica que les permita clausurar definitivamente la opción K. (por Jorge Augusto Avila)

 

Buenos Aires, 25 de mayo
 ,(caraycecaonline)Para muchos resulta difícil hablar de Patria, la que empezamos a comemorar desde el 25 de Mayo de 1810. Llueven los calificativos despectivos: patrioteros, fascistoides, nazionalistas. Sin embargo, resulta formidable ver el impulso de un pueblo que a través de la historia supo defender su libertad, sus proyectos, su ánsia republicana y conservar el Estado-Nación como modelo de una sociedad plural y tolerante, Incluso hasta hoy, recibiendo a quienes llegan desde otros países donde aquello se disgrega. Por ejemplo, Italia lo logró recien en junio de 1946, y el sueño de la Gran Serbia, con Tito al frente de Yugoeslavia, se disgregó en guerras sangrientas durante el siglo pasado. Solo un par de ejemplos de proyectos exitosos o fallidos. Incluso para algunos tal objetivo es indiferente, como los suizos que viven en la Confederación Helvética o los soviéticos que recuperaron  el conglomerado de naciones que surgió tras la caída de la URSS. Es difícil hablar de Patria, e ignorar el desafío que representa, para convocar a construír un proyecto común que valga el esfuerzo. El que hicieron nuestros próceres y hombres que sentaron las bases de nuestro país. Por eso resulta clave tomar opciones correctas ante un turbio espectro electoral que se avecina. Y ello surge  del accionar de los distintos sectores en pugna. Desde el kirchnerismo, la primera fracción que lanzó su fórmula, «Los Fernandez», se insiste en concepciones antirepublicanas, como lo hicieron desde su llegada al poder. Cerrar la justicia, aislarse del mundo, destruir la economía. Haber gozado del poder absoluto, los ha hecho absolutamente inútiles de ofrecer un menú diverso a la sociedad. Esta comunidad, que harta de tanta corrupción e indolencia, los expulsó con votos en 2015, y ratificó su rechazo hace dos años. Todavía el vendaval de la «guerra comercial» y sus consecuencias, no se había abatido sobre los primeros logros de la gestión de Cambiemos. En cuanto a la coalición gobernante, es tiempo de definiciones. A la previsible renovada adhesión del radicalismo, y demás sectores, es necesario dejar de lado el recetario de Durán Barba-Marcos Peña, y ganar las calles para consolidar a Macri como líder indiscutido que aún ante el malestar generado por enfrentar una crisis mayúscula, se ha manejado con criterio. Aún con minoría en ambs cámaras, logró la sanción de leyes clave para menguar la crisis. Sólo así podremos afrontar el futuro. Dejar de hablar del plan b, con Vidal u otro, controlar los embates radicales para compartir la fórmula. Todo indica, que la inútil tozudez de Lavagna para ir a las PASO con el peronismo, deja como alternativa mayor a este amplio sector con la única chance de compartir con Cambiemos una alianza táctica que les permita clausurar definitivamente la opción K. La economía, lentamente ha comenzado a traccionar bien la situación. Para contextualizar esta premisa, es preciso destacar que durante los años 2016-2017, los dos primeros años del actual gobierno, los principales indicadores macroeconómicos reflejaban peores resultados de los que hoy exhiben. A modo de ejemplo, el déficit primario promedió 4% del PBI, a su vez, el déficit financiero rondaba el 6%, mientras que ambos finalizarán este año en el orden del 0,5% y 3,5% respectivamente. Por su parte, la cuenta corriente alcanzó casi -5 puntos de déficit sobre el producto bruto, al tiempo que este año, proyecciones propias lo ubican cercano al -2%. Las reservas internacionales netas pasaron desde el orden de US$ 7.000 M, a rondar los US$ 20.000 M, al tiempo que el tipo de cambio real multilateral suma 30% de competitividad respecto de los años previamente mencionados. Más allá de los números, cuando recordamos el nacimiento de nuestra Nación, no olvidemos. El patriotismo es el amor que surge hacia la tierra que nos vio nacer, la que tiene encerrada la historia de los antepasados, sus luchas, sus miedos, sus conquistas, sus aciertos y sus errores. Es una herencia de los padres. Para Santo Tomás de Aquino, el hombre se debe en primer lugar a Dios, y luego en forma secundaria a sus padres y a la Patria. El grupo de personas unidas por este amor y fervor patriótico conforman la nación. Feliz Día de la Patria, y recordarlo en las urnas.(caraycecaonline.com.ar )