Editoriales La semana política

La última palabra

La enorme concentración de Cambiemos en la 9 de Julio

Es tiempo de retomar la esperanza y brindar la oportunidad que nos merecemos todos los argentinos. ( por Jorge Augusto Avila)

Buenos Aires, 20 de octubre. (caraycecaonline) El desenlace  electoral , para algunos, es todavía incierto. Sin embargo,  la sucesión de actos masivos por el país, que culminaron con la histórica concentración en el Obelisco, ha dejado en malas condiciones al  «triunfalismo» del duo kirchnerista fernandista. Se advierte en la creciente actitud agresiva de los candidatos, y en las propuestas utópicas que  proclaman los K, como si no fueran parte del problema. Nunca la solución.El país parece un auto empantanado desde hace ocho años, en la banquina de un camino donde ya no transita nadie. Y que lo más paradójico e increíble de toda esta historia es que debemos optar entre el conductor que intenta sacarnos en estos últimos cuatro años, o el que nos metió en el pantano ocho años atrás. Refleja la carencia de nuestra sociedad y de los espacios políticos a la hora construir y proponer alternativas superadoras. Pero, que sea paradójico no que sea incomprensible. Porque si bien los pasajeros valoraron el cambio de rumbo del auto cuatro años atrás, toman decisiones en torno a los “resultados” obtenidos por el conductor.  En un contexto de deterioro económico y social, producto del escenario recesivo que estamos transitando desde el segundo trimestre 2018, todas las demandas de los pasajeros vienen en calidad de “urgente”

9En rigor hay una agudización del escenario de estanflación que permanece desde 2011: mayor recesión con mayor inflación. Si, estamos estancados desde entonces. ¿Cómo se explica esta agudización?. Por la conjunción de la herencia (lo que dejó el gobierno anterior), con contexto externo desfavorable (Brasil, commodities, guerra comercial y sequía) y con errores y mala praxis de la gestión económica de Cambiemos (inconsistencias del programa de gradualismo). La trascendencia del resultado electoral hace más importante analizar la gestión  a partir del 10 de diciembre. Un nuevo punto de partida para la economía argentina.  Tendremos por delante una  situación  muy compleja, cubierta incertidumbre respecto a si se dará continuidad o no al proceso de normalización macroeconómica que quedó inconcluso a lo largo de este mandato.

Más allá de los detalles, en todos los frentes se aprecia el mismo patrón. En mayor o en menor medida, y por las buenas o por las malas, los desequilibrios aún persisten, pero se observa una reversión y corrección parcial de los mismos que comienza a partir de 2016. Esto da cuenta de un proceso de normalización macroeconómica iniciado por Cambiemos, aún inconcluso.

Si queremos terminar de sacar el auto del pantano, comenzar un recorrido de crecimiento económico, reducir la inflación y bajar verdaderamente la pobreza, será inexorable que  este proceso de normalización concluya en el marco de un programa económico consistente y en base a acuerdos y consensos generales. No hay más espacio para prueba y error en este escenario. Tampoco hay alternativa a no continuar. Y esto lo han advertido las mayorías, que más allá de las maniobras corporativas, se han volcado masivamente a rechazar un reino nefasto de quienes nos hundieron. Es tiempo de retomar la esperanza y brindar la oportunidad que nos merecemos todos los argentinos.(www.caraycecaonline.com.ar )