Política Exterior Mirada Global

EE.UU. llega a las elecciones en medio de un boom económico

Presidente de EEUU Donald Trump

Buenos Aires, 24 de agosto. 2020.(caraycecaonlilne) La demanda de automotores en EE.UU. creció 65% en los últimos 3 meses, mientras que el índice de producción se elevó 28% en julio; y esto ha ocurrido mientras las ventas de automotores usados aumentaron 35% el mes pasado, lo que permite avizorar un auge de la producción en las plantas automotrices, […]

Buenos Aires, 24 de agosto. 2020.(caraycecaonlilne) La demanda de automotores en EE.UU. creció 65% en los últimos 3 meses, mientras que el índice de producción se elevó 28% en julio; y esto ha ocurrido mientras las ventas de automotores usados aumentaron 35% el mes pasado, lo que permite avizorar un auge de la producción en las plantas automotrices, sobre todo en Detroit, de un nivel similar en los próximos 3 meses.

Por eso, el Departamento de Estadísticas Laborales (BLS) estima que EE.UU. experimenta en este momento un boom manufacturero que se profundizará en la segunda parte del año.

De ahí que la producción industrial haya trepado 3,4% en julio, tras expandirse 5,7% el mes anterior. Esto implica el tercer mes consecutivo de alza, con una capacidad instalada de la industria manufacturera, que ya es utilizada en más de 70%, lo que significa un aumento de 20 puntos en los últimos tres meses.

Esto ha hecho que los pedidos del seguro de desempleo hayan caído a menos de 1 millón de reclamos en julio, fenómeno que ocurre por primera vez desde marzo de 2020: hay una caída sistemática a lo largo de 21 semanas consecutivas, que ha hecho que fueron 963.000 presentaciones el mes pasado.

De esto se deduce que la desocupación caería a 10% o menos en agosto, conforme a las previsiones del BLS.

La economía norteamericana, la mayor del mundo (US$21,9 billones/25% del PBI global) ha crecido en términos de valor agregado más de US$9 billones en los últimos 4 meses (a contar de abril, el punto más álgido de la crisis).

El PBI se hundió 10,2% en el segundo trimestre del año respecto al trimestre anterior, lo que representa una caída anualizada de 32,2%, el mayor derrumbe del sistema económico desde 1929/1932.

En los últimos tres meses se ha creado un promedio de 100.000 empleos diarios, con un total de 620.000 puestos de trabajo manufactureros.

Esta formidable recuperación es encabezada por un auténtico boom de la construcción impulsado por las tasas de interés más bajas de la historia (0%/1% anual), en una situación de hiperliquidez sin precedentes por su magnitud y profundidad (la última semana los títulos del Tesoro a 10 años ofrecieron un rendimiento/tasas de interés de 0,54% anual).

Hay que agregar a esta situación excepcional que el total de créditos ofrecidos con tasas de interés negativas ascienden ya a más de US$17 billones, y rigen en Alemania/Zona Euro, Suecia, Suiza, y Japón, entre otros.

La Oficina del Presupuesto del Congreso (CBO) prevé un alza de5,4% del producto en el tercer trimestre respecto al trimestre anterior, que representa un aumento de 22,2% anual.

La Reserva Federal de Atlanta estima en su indicador instantáneo (NowCast), satelitalmente determinado, que en los próximos 3 meses el producto crecería 26,2% anual.

Hay que advertir que 79% de los votantes estadounidenses sostienen que la economía es la cuestión central que decide su voto en las elecciones del 3 de noviembre; y que 47% a 42% creen que Trump es mejor que Biden en este punto crucial.

El promedio de las encuestas nacionales le da una diferencia de entre 9 y 7 puntos a Joe Biden sobre Donald Trump (la brecha se ha reducido en 3 puntos favorables al presidente norteamericano en la última semana), con una virtual paridad en Texas, el segundo estado de la Unión después de California.

Conviene subrayar que la votación en EE.UU es un proceso absolutamente voluntario, en que lo decisivo es la presencia efectiva en el día de la votación (el denominado “turnout”); y esta a su vez está vinculada al grado de “entusiasmo” que despierten las candidaturas ofrecidas.

Es un dato estratégico central que la candidatura de Donald Trump cuenta con el respaldo “entusiasta” del 65 % de los votantes republicanos que ya han comprometido su presencia en el acto electoral del 3 de noviembre. No sucede lo mismo con los votantes demócratas, donde solo 20% manifiestan su “entusiasmo” por respaldar a Joe Biden.

El sistema político norteamericano es profundamente descentralizado: EE.UU. surgió como una confederación que luego se convirtió en una federación de estados, y ha mantenido la raigambre estadual de su sistema político; y en cada elección se eligen más de 540.000 funcionarios en las tres escalas del poder; y al Presidente lo elige un colegio electoral que representa a 50 estados de la Unión.

Esto hace que la elección se decida en 2 de los 4 estados principales, que son Texas y Florida, los estados cambiantes/swing states, porque los otros 2 – California y Nueva York – tienen decidido su voto a favor de los demócratas.

A esto hay que agregar en los restantes 46 que lo fundamental es lo que sucede en los 4 grandes estados industrializados del Medio Oeste (Pensilvania, Ohio, Michigan y Wisconsin), que le dieron el triunfo a Donald Trump en 2016, en tanto en 2012 y 2008 decidieron la victoria – y le otorgaron la Casa Blanca – a Barack Obama.

Conviene descreer de los pronósticos, que es el mundo del pálpito; y en cambio identificar – esta es una tarea imprescindible – las tendencias fundamentales de una determinada situación política y económica, sobre la premisa de que lo futuro es lo esencial del presente, como señala Peter Drucker. (www.caraycecaonline.com.ar)