Política Conflicto

La Mesa de Enlace se aleja del Gobierno por las restricciones a las exportaciones

La prohibición a exportar carne es el principal problema

Las entidades de la Mesa de Enlace se van del Consejo Agrario tras la presión de productores del interior. Este sábado habrá una protesta en la ruta, en Armstrong.

Buenos Aires, 7 ene 2022.(caraycecaonline) La última vez que la Mesa de Enlace visitó el Ministerio de Agricultura fue el 28 de septiembre del año pasado. El acercamiento que buscó el ministro Julián Domínguez con el campo tuvo un efecto bumerang. La designación del coordinador económico de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Matías Lestani, como futuro viceministro, generó rechazos entre productores del interior, y desencadenó una toma de distancia de esa entidad y de la Sociedad Rural Argentina (SRA), las dos más opositoras de la Mesa de Enlace, que este jueves decidieron desvincularse del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), el nucleamiento de 64 cámaras del sector que ha actuado como instancia de negociación con el oficialismo.

Todo se precipitó en los días previos a una asamblea que productores autoconvocados realizarán este sábado en Armstrong, Santa Fe, en rechazo a la política agropecuaria del Gobierno durante los dos años de gestión de Alberto Fernández.

Como ya había pasado en la previa del masivo acto realizado el 9 de Julio último en San Nicolás, otra vez los autoconvocados lideraron la vocación de protesta y motivaron la adhesión de los dirigentes de la Mesa de Enlace que esta semana decidieron sumarse al encuentro, que se realizará en el cruce de las rutas 9 y 178, en el sur santafesino.

El acto se había programado a fines del año pasado. Pero los ánimos se caldearon con la prohibición de exportar cortes de carne vacuna por dos años, anunciadas este lunes, y los cupos para las ventas externas de trigo y maíz, con la instrumentación de un fideicomiso. En ambos casos, los ruralistas lo ven como más intervencionismo del Gobierno.

Así, el gesto de acercamiento que buscó generar Dominguez con los cambios en su equipo de colaboradores, derivó en otro gesto en espejo, opuesto: los ruralistas sintieron que necesitaban dejar claro ante sus representados que son opositores al Gobierno.

La manera en la que CRA y la SRA decidieron mostrar distancia del Gobierno, ante un creciente malestar de sus bases de afiliados, fue dando un portazo en el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), un nucleamiento de más de 60 entidades, que desde hace un año y medio ha buscado consensos con el Gobierno.

«Habiendo analizado los hechos transcurridos y las medidas anunciadas en los últimos 18 meses por parte del Gobierno, algunas de ellas siendo tratadas previamente con representantes del CAA, entendemos que los perjuicios que recayeron sobre los productores representados legítimamente por nuestra entidad ameritan que nos desvinculemos de dicho Consejo», dijeron desde CRA.

Y pocos minutos después, desde la Rural expresaron un argumento parecido: «En el marco de no haber podido encontrar los consensos necesarios dentro de este espacio, la Sociedad Rural Argentina ha decidido retirarse del CAA».

Desde Federación Agraria consideraron que «no se justifica desde ningún punto de vista continuar en un espacio como el CAA, en el que nunca logramos que se tomaran en serio nuestras propuestas para incrementar la producción, dar más valor agregado, más empleo y más ingreso de divisas. Y donde, por el contrario, se avalen y aplaudan las medidas tomadas por el gobierno nacional en desmedro del sector productivo».

Desde CRA también subrayaron que «las pocas medidas tomadas en relación al CAA, han sostenido las diferencias y han significado un severo perjuicio a la producción primaria».

Nicolás Pino, presidente de la Rural dijo que van a «seguir bregando por reglas claras y de largo plazo con el objetivo de darle sostenibilidad a la producción agropecuaria». Pero considera que «el funcionamiento adoptado en las últimas semanas no es el que aspiramos los productores”.

En uno de los párrafos más críticos hacia el interior de la representatividad agroindustrial, la entidad presidida por Jorge Chemes evaluó que «poco se trabajó para poder tener institucionalidad en los mercados granarios en cuanto la formación de los precios. El precio justo que deviene de los mercados internacionales no es recibido por los productores agropecuarios por las grandes distorsiones locales, las cuales muchas cámaras que integran el CAA avalan».

Desde Federación Agraria consideran que «es necesario manifestarnos por políticas que incentiven la producción y decir que no aguantamos más tanto atropello, debemos poner un freno a tanto intervencionismo que solo favorece a la concentración, desalentando y sacando del circuito productivo a los pequeños y medianos productores».

Al anunciar el retiro de sus técnicos y representantes en las mesas de trabajo del CAA, que en muchos casos se han articulado con el Gobierno, desde CRA sostuvieron que «el proyecto primigenio del CAA sostenía el propósito central de elevar exponencialmente las exportaciones y con ello la creación de puestos de trabajo», pero «ambas ideas desnaturalizadas de cuajo, por el cierre de exportaciones, cupos, etcétera.

También recordaron que han «remarcado los desequilibrios internos entre los actores de las cadenas con una exigua participación de los productores, lo cual impedía la necesaria creación de confianza».

Expusieron que «las bases confederadas venían solicitando hace meses el alejamiento, para evitar avalar con nuestra participación medidas a nivel de gobierno que solo sirven para otorgar prebendas y privilegios a otros intereses sectoriales, y que perjudican a los productores».

Remarcaron que «las restricciones a las exportaciones de cortes de carne vacuna hasta 2023, van a contramano de los propósitos de la creación del CAA», y se declararon «dispuestos a ideas nuevas para un país distinto, pero no para consolidar viejas prácticas comerciales en detrimento de nuestros productores».

Federación Agraria manifestó que seguirán «abiertos al diálogo, pero uno que sea serio, con propuestas de políticas públicas que nos contengan, que nos den previsibilidad y reglas claras, para que todos podamos trabajar pensando en producir. Porque no queremos estar todo el tiempo con temor ante las infinitas trabas que día a día se dedica a instalar este Gobierno desde que asumió a favor de los mismos vivos de siempre”. (www.caraycecaonline.com.ar)