Justicia

Las pruebas que relacionan a Báez con La rosadita

Buenos Aires, 15 de mayo.(caraycecaonline) La causa judicial conocida como “La Ruta del Dinero K” investiga el posible delito de lavado de dinero cometido por empresas de Lázaro Báez, preso por este caso, y socio de una de las posibles cómplices de esas maniobras ilícitas multimillonarias, la ex presidenta e imputada en el expediente Cristina […]

Buenos Aires, 15 de mayo.(caraycecaonline) La causa judicial conocida como “La Ruta del Dinero K” investiga el posible delito de lavado de dinero cometido por empresas de Lázaro Báez, preso por este caso, y socio de una de las posibles cómplices de esas maniobras ilícitas multimillonarias, la ex presidenta e imputada en el expediente Cristina Kirchner.

Esas operaciones se desarrollaron, según la hipótesis judicial, desde diferentes centros operativos del grupo del empresario K. Uno de esos lugares fue la financiera SGI, llamada “La Rosadita” por diferentes protagonistas de esta trama. El ex dueño de esa firma, el también procesado Federico Elaskar, había asegurado que le vendió esa compañía a “Lázaro Báez”, quien la compró mediante una misteriosa sociedad suiza llamada “Helvetic Services Group” (HSG). Esa sociedad es clave en la investigación que llevan adelante el fiscal Guillermo Marijuán y el juez Sebastián Casanello. La pista que siguen estos investigadores es que la familia Báez era dueña de SGI , y que usaron a esa financiera, y a Helvetic Services Group, para girar millones de euros por fuera del sistema legal, con el objetivo de hacer volver ese dinero a la Argentina en formato de bonos de deuda para reinsertar ese dinero en cuentas bancarias del empresario K.

En su última declaración indagatoria ante la Justicia, Báez admitió que recibió 33 millones de dólares de Helvetic Services Group en el 2012. Dijo que corresponden a “inversiones” que los suizos hicieron sobre una de sus constructoras, Austral. Pero negó ser el dueño de esa enigmática compañía. Clarín presenta hoy dos documentos que muestran que el intercambio comercial entre Helvetic Services Group, la financiera SGI y uno de los principales asesores jurídicos del empresario K, Jorge Chueco, eran anteriores a la “inversiones” nombradas por Báez.

Así lo indica “Contrato de Cesión- Venta de Acciones y Derechos” de SGI a Helvetic Services Group. A esa prueba documental se le suma una carta documento fechada el 1 de noviembre del 2011, en la que Elaskar le reclama al abogado que representa a Helvetic Services Group que el pago de 750 mil dólares correspondientes a la venta de SGI sea transferido a otra de sus firmas, Dunamis One Ltd, con domicilio en “Palm Grove 438, Road Town, Tórtola, British Virgin Island”. Ese abogado era Jorge Chueco”.

Chueco, entonces, trabajaba para Báez, representaba a la compradora de SGI y le puso la firma a los nueve cheques por $ 208 millones que Helvetic Services Group depositó en las cuentas de la firma Austral, propiedad del constructor patagónico.

Si la versión defensiva del empresario K es cierta, Báez, estaría envuelto en un notable enredo producto del azar.

El fiscal Marijuán escribió en un dictamen del caso de “La Ruta del Dinero K” que estaba comprobado que SGI fue vendida a Helvetic y que su dueño real era Báez.

La transacción de la venta de la financiera de Elaskar se realizó el 21 de octubre del 2011, según la certificación de las firmas que hizo el escribano Diego Asenjo.

El “vendedor” es Federico Elaskar y el “comprador” es Néstor Marcelo Ramos “en su carácter de Administrador” de Helvetic Services Group. Según el contrato de venta de la financiera al que accedió Clarín, Elaskar vendió “SGI Argentina S.A” y “SGI Bursátil Sociedad de Bolsa S.A.” por “un precio total” de U$S 1.475.000. El documento afirma que Elaskar ya había cobrado U$S 725.000 el Uruguay.

¿Ese cobro fue declarado por Elaskar ante la AFIP? ¿Por qué lo cobró, siempre según el contrato de venta de SGI, en Uruguay?

En una entrevista que le dio al portal Infobae cuando Báez tenía poder, Chueco admitió que intercedió en la compra de SGI representando a Helvetic, pero dijo desconocer quienes eran sus accionistas mayoritarios. Hoy Chueco está preso después de haber intentado escapar del país tras la detención de Baez.

A eso se suma otra evidencia: Martín Báez, hijo de Lázaro, es una de los protagonistas de los videos difundidos por Telenoche en los que se lo ve, junto a Pérez Gadín, contando varios millones de dólares en efectivo en una oficina de SGI.

Ante la Justicia, los Báez insisten en afirmar que ese video fue editado. Y fue por eso que pidieron que lo chequee un licenciado en Artes Audiovisuales. (www.caraycecaonline.com.ar)

clarin.com