Gremiales Conflicto sindical de Neuquèn

Los piquetes de Neuquén golpean la producción de Vaca Muerta

Trabajadores de la salud de Neuquén cortan la ruta 23 que comunica a Añelo

Los cortes de ruta paralizan la producción de gas y petróleo del último proyecto estratégico de la Argentina.

Buenos Aires, 27 abril 2021.(caraycecaonline) La principal razón de la decadencia argentina hay que buscarla en la carencia de políticas de Estado. Ni siquiera la estrategia para recuperar algún día la soberanía de las islas Malvinas logra que las fuerzas políticas se sienten a negociar algo parecido a un consenso. Mucho menos la economía y, como se ve en estos días, tampoco los operativos sanitarios contra el Covid. Los que llegan al poder, tiran por la ventana todo lo que hizo el Gobierno anterior. No importa si es bueno, malo o regular. La Argentina lleva décadas de refundaciones que siempre alcanzan el mismo objetivo: empeorar las cosas.

Hay, sin embargo, una iniciativa que a duras penas intenta esquivar ese destino de derrota permanente. Es el proyecto para explotar los yacimientos de shale gas y shale oil de Vaca MuertaSon 30.000 kilómetros de formaciones geológicas concentradas en la provincia de Neuquén, pero que también se extienden hasta Río Negro, Mendoza y La Pampa. Las descubrió el geólogo estadounidense Charles Weaver en 1931, explorando la Patagonia para la Standard Oil de California. Pero no fue sino hasta 2012 que la Argentina inició un proyecto de explotación para aprovechar esa riqueza alojada bajo el suelo nacional. Gobernaba Cristina Kirchner y, con un acuerdo entre YPF y Chevron, se puso en marcha lo que el resto del planeta empezó a visualizar como un golpe de suerte para el país de las oportunidades perdidas.

En ese momento se cuestionó que el acuerdo entre las dos petroleras fuera secreto y luego se supo que lo que se buscaba esconder es que Chevrón pudiera girar sus ganancias al exterior, una cláusula que el kirchnerismo avala cuando es gobierno y condena cuando es oposición. Más allá de esa sobreactuación política, el impulso inicial logró que un año después sumaran inversiones la francesa Total, la británico-holandesa Shell, las canadienses Americas Petrogas y Madalena Energy, y otras petroleras importantes como Panamerican Energy, Dow Chemical, Exxon, Pluspetrol y Tecpetrol, esta última compañía de la corporación Techint.

El milagro consumado en Vaca Muerta es que, tras la derrota del kirchnerismo, Mauricio Macri no haya enviado el proyecto al tacho de basura. En 2018 liberó el precio del barril de petróleo en el país, lo que multiplicó las inversiones en la zona e hizo subir la producción. Pero la derrota del ex presidente en las PASO de 2019 hizo estallar la economía, los precios del crudo volvieron a ser congelados y la fantasía del shale como salvación de la Argentina se transformó de repente en otra ilusión pasajera.

A fines de 2019, Alberto Fernández asumió con la promesa de una nueva ley de hidrocarburos que reactivara al sector. Claro que el estallido de la pandemia de Covid paralizó al mundo cuando la caída del consumo de gas y petróleo en 2020 derrumbó el precio del barril de crudo que necesitaba la Argentina para que Vaca Muerta pudiera crecer. El Gobierno actual se tomó un año para poner en marcha el Plan Gas IV (el primero y el segundo los lanzó Cristina, y el tercero Macri), con el que intenta detener otra debacle anunciada.

Pero como si el coronavirus y el freno de la economía global fueran poca dificultad, la Argentina le agregó su dosis habitual de autoflagelación. Hace tres semanas que un paro de trabajadores de la salud mantiene paralizada a casi toda la provincia de Neuquén. Son más de veinte piquetes en diferentes rutas que conducen a ciudades estratégicas como Cutral Có y Añelo, el pueblo del que se alimenta la apuesta energética de Vaca Muerta. Los “autoconvocados” son personal de la salud, justo el gremio más arrinconado por el Covid.

En sus filas coinciden activistas de la izquierda y del kirchnerismo neuquino con trabajadores no alineados y otros sin experiencia en la protesta. No responden a la conducción del gremio estatal (ATE Neuquén) y se han convertido en un dolor de cabeza para el gobernador, Omar Gutiérrez. Su última oferta salarial, un 53% de suba para este año combinado con sumas no remunerativas escalonadas no lograba convencerlos. De uno y otro lado había negociadores tratando de ponerle fin a una huelga que amenaza con destruir Vaca Muerta.

El problema es que los piquetes en las rutas neuquinas mantienen algunas de las plantas de Vaca Muerta cerradas. La mayoría ya se ha quedado sin la arena para el proceso de fractura que viene de Chubut o de Entre Ríos y hay operarios petroleros, que trabajan una semana a tiempo completo y después descansan otra semana, que no pueden salir de las empresas. El sindicalista del Petróleo, Guillermo Pereyra, ha interpuesto un amparo judicial para que los dejen atravesar los cortes y amenaza con enviar a miles de los suyos a desalojar los piquetes. Esa colisión le agregaría drama a un conflicto que nadie puede resolver.

El país que cayó más del 10% el año pasado y que ya tiene al 42% de su población bajo la línea de pobreza no se puede dar el lujo de poner en riesgo una oportunidad única como la de Vaca Muerta. Cada día, desde hace tres semanas, se pierden 25 millones de metros cúbicos de gas que son irrecuperables y la proyección muestra que deberá importar doscientos millones de dólares de gas natural licuado a través de esa tentación para la corrupción que son los barcos regasificadores.

En vez de aprovechar la bendición geológica de contar con Vaca Muerta y poder conseguir el autoabastecimiento energético con el que soñó el general Enrique Mosconi, la Argentina camina por otra de sus pesadillas de la mano de su conflictividad. Debajo del suelo patagónico, tenemos reservas de shale gas como para convertirnos en el segundo productor del planeta y de shale oil para estar en el cuarto lugar. Ni siquiera la tragedia sanitaria de este tiempo ha logrado que podamos concentrarnos en el ejercicio saludable de ser un país más próspero. (www.caraycecaonline.com.ar)