Política Política y Justicia

Para el ex procurador de Santa Cruz Eduardo Sosa, el kirchnerismo quiere “ejercer el poder sin límites”

El ex procurador de Santa Cruz Eduardo Sosa.

Desplazado de su cargo por Néstor Kirchner en 1995 y jamás repuesto pese a la orden de la Corte Nacional, ve similitudes con el conflicto por las escuelas.

Buenos Aires, 7 mayo 2021.(caraycecaonline) Con once años de diferencia, considera que la situación se repite. Algunos protagonistas son los mismos. Eduardo Sosa, ex procurador de Santa Cruz removido por Néstor Kirchner, se refirió al fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia, a la reacción de la vicepresidenta -que insinuó que se trataba de un golpe- y del Presidente, que habló de «decrepitud del derecho». «Se repite la historia en distintas escalas. La idea es que el poder sea ejercido sin límites«, dijo a Clarín Sosa, quien además añadió que el kirchnerismo «nunca acató el fallo de la máxima autoridad judicial» que ordenó devolverle el cargo a él.

Hoy, el ex procurador encuentra similitudes entre la reacción del gobierno con la adoptada cuando en 2010, la Corte Suprema le dio un ultimátum a la provincia de Santa Cruz para que él sea restituido en su cargo, que para entonces ya no existía.

«Pretenden ejercer el poder sin contrapesos ni controles, y alejados de los graves problemas que enfrenta la sociedad todos los días», reflexionó Sosa en diálogo con Clarín al analizar la situación actual, donde -insiste- encuentra similitudes con la reacción K cuando la Corte le ordenó que lo repongan en su cargo.

Ahora Eduardo Sosa se dedica a ejercer la abogacía en el ámbito privado. Incursionó un tiempo en la política, pero regresó al derecho. En 1995 la movida institucional que hizo desaparecer su cargo y lo dejó cesante ocurrió luego que el entonces jefe de los fiscales santacruceños decidiera hurgar en la contratación que Santa Cruz había hecho con un estudio de abogados por fuera de la estructura del Estado para negociar el cobro de una deuda por regalías petroleras que le adeudaba la Nación.

Aquellos eran los famosos 600 millones de dólares que el entonces gobernador Kirchner envió después al extranjero y cuyo destino jamás quedó del todo aclarado.

Sosa recuerda que su desplazamiento fue impulsado por Cristina Kirchner en la Legislatura provincial, que desdobló las funciones que él tenía como procurador, creó dos nuevos cargos, el de agente fiscal y el de defensor de pobres, ausentes e incapaces, y lo dejó cesante al no proponerlo para ninguno de ellos. La Corte Suprema de Justicia se pronunció en cuatro ocasiones para que sea repuesto en su cargo, pero la provincia nunca obedeció.

En 2010, un último fallo del máximo tribunal ordenó al gobierno santacruceño que restituyera a Sosa en su cargo. La provincia era administrada por Daniel Peralta después de que entre 2006 y 2007 renunciaron Sergio Acevedo y Carlos Sancho (ex socio de Máximo Kirchner en Negocios Inmobiliarios SA).

La orden desde la Casa Rosada fue la misma que la asumida ante los fallos anteriores: no acatarlo. La entonces presidenta Cristina Kirchner dijo que ese fallo era inconstitucionalAníbal Fernández, que era su jefe de Gabinete, dijo que lo que ordenaba el máximo tribunal era un «intento de golpe de Estado».

El momento de máxima confrontación fue cuando Néstor Kirchner encabezó un acto en Río Gallegos, adonde se trasladaron quince gobernadores, intendentes y dirigentes peronistas para mostrar su respaldo. «Nunca más tenemos que ver el atropello del derecho público provincial y la actitud de algunos parlamentarios que quieren atropellar el derecho federal”, dijo Kirchner en referencia al fallo de la Corte.

Casi once años después se escuchan expresiones similares ante el fallo con el que la Corte reconoció la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires en medio del debate de las clases presenciales. Los fundamentos del gobierno para mantener cerradas las aulas habían sido presentados por el procurador del Tesoro Carlos Zannini.

Al referirse a ese caso, Eduardo Sosa sostuvo que «es más de lo mismo a través de los años. En su relación con el poder judicial y en muchos otros temas también, el kirchnerismo es la escenificación de una especie de geometría fractal. Se repite la historia en distintas escalas. La idea es que el poder sea ejercido sin límites.»(www.caraycecaonline.com.ar)